El pasado 2 de octubre seis millones y medio de colombianos se pronunciaron mayoritariamente diciéndole NO a los acuerdos firmados por el Presidente Santos y la guerrilla de las Farc, este resultado se dio después de una campaña desigual. Conviene subrayar, que los colombianos rechazaron a través de su voto, que los delincuentes de crímenes de lesa humanidad no pagaran ni un día de cárcel como lo garantizaba el Articulo 60 de los acuerdos de justicia, de igual manera, rechazaron que el articulo 36 del mismo acuerdo, le permitiera elegibilidad política a aquellos que reclutaron y violaron a miles de niñas y niños; de igual manera los colombianos le dijeron mayoritariamente NO a la posibilidad de que el narcotráfico fuera considerado delito político por conexidad, como lo planteaban los artículos 37 y 38 del acuerdo señalado.

En consecuencia, este resultado le abrió al país la oportunidad de que alrededor de un gran acuerdo nacional  se lograra construir un verdadero acuerdo de paz que representara a todos los sectores civiles, políticos y religiosos del país. Frente a esto, la respuesta por parte del gobierno nacional y las Farc no fue la correcta. Las modificaciones que se le hicieron al nuevo acuerdo fueron superficiales y no de fondo dejando, por ejemplo, intactos los puntos anteriormente señalados y de esta forma haciéndole conejo a los colombianos.

Ante esto, vimos cómo la semana pasada se firmó un nuevo acuerdo, cometiendo los mismos errores, ignorando las propuestas de los opositores e imponiendo de manera arrogante como se vio en la firma que se dio en El Teatro Colon. De ahí que sectores como la justicia se pronunciaron en contra de estos nuevos acuerdos, el Magistrado Álvaro García, presidente de La Sala Civil de la Corte Suprema señaló que los nuevos acuerdos modifican de forma indebida la Constitución, adicionalmente, critican el contenido de los nuevos acuerdos por no consultar los intereses de todos los colombianos en especial el de la justicia y las victimas. En este mismo sentido la Senadora del Partido Liberal Sofía Gaviria, fue enfática en decir que este acuerdo de paz no se hizo con las victimas de las Farc y que por ello no hay ninguna respuesta sobre los 700 secuestrados que la guerrilla no ha reconocido.

Mas aún, el Presidente Santos, indicó que el lugar donde se iba a refrendar este nuevo acuerdo debía ser el congreso, haciendo valer el argumento de la democracia representativa, cuando cabe recordar que fue él quien dijo que en estos temas de la paz los colombianos tendrían la ultima palabra.  Sin embargo, los partidos derrotados en el plebiscito, son los llamados a refrendar los nuevos acuerdos, ya que son los que conforman las mayorías parlamentarias.

Por consiguiente, el Presidente y las Farc le hicieron conejo a los resultados del 2 de octubre y el país perdió la oportunidad de construir alrededor de un gran entendimiento nacional un acuerdo que representara las posturas de toda Colombia. Ante esto el país se debe preparar para una nueva Resistencia Civil que de manera firme y argumentada rechace las pretensiones de un gobierno de transición propuesto por el señor Timochenko.

@camilorubianobe