No es nuevo que Roy Barreras haga política con la salud ni con los recursos de la misma. Colombia, país en el que la justicia llora por un solo ojo, no ha querido investigar los saqueos a entidades prestadoras de salud como Caprecom, operación delictiva en la que el nombre de Roy Leonardo Barreras se encuentra de punta a punta. 

Ahora, cuando se espera con ansiedad la puesta en marcha de la vacunación masiva contra el COVID-19, Barreras-cuyas manos corruptas ya no gobiernan ni a Caprecom  ni a la Escuela Superior de Administración Pública– les miente a los colombianos diciendo que el gobierno Duque no ha comprado las anheladas vacunas, a la vez que anuncia una moción de censura temeraria contra el ministro de Salud Fernando Ruiz, de lejos uno de los más comprometidos y eficientes funcionarios del gobierno nacional, que ha hecho una labor titánica en la lucha contra la pandemia que puso en jaque al país. 

Es difícil pescar a Roy Barreras diciendo una verdad u observando una actitud signada por la probidad. Las tragedias humanitarias -como en efecto es el COVID-19- deben ser motivo de unidad nacional y no un vehículo mezquino para sacar provecho político como efectivamente está tratando de hacer el senador santista que, valga decir, su única lealtad en la política ha sido con la corrupción y el clientelismo. 

Los hechos se encargan de desmentir a Barreras. Es radicalmente falso que el gobierno no haya comprado las vacunas. La jefe de Gabinete del gobierno, la doctora María Paula Correa, hizo pública la información correspondiente que da cuenta del acuerdo comercial celebrado entre el Estado y el laboratorio británico AstraZeneca para la adquisición de 10 millones de dosis. En un comunicado de prensa lanzado por esa firma, se lee que “AstraZeneca firmó un acuerdo con el gobierno de Colombia para el suministro de 10 millones de dosis de su vacuna COVID-19, AZD1222, desarrollada en alianza con la Universidad de Oxford… Se espera que la entrega comience durante la primera mitad de 2021, sujeta a la aprobación de las autoridades regulatorias”. 

Igualmente, el gobierno suscribió un acuerdo de compra de 10 millones de vacunas con el laboratorio estadounidense Pfizer y hace parte de la estrategia COVAX, que es un acuerdo de colaboración liderado por la Organización Mundial de la Salud con el propósito de garantizar un acceso equitativo a las vacunas. En virtud de esa estrategia, Colombia recibirá 20 millones de dosis adicionales, para un total de 40 millones.

Una representante de Pfizer, a través de un video confirmó el acuerdo con el Estado colombiano. 

Con esa información, que es totalmente veraz, se desploma la trampa que está tendiendo el senador Roy Barreras quien comenzó el año tendiendo cortinas de humo, seguramente para desviar la atención respecto de unas indagaciones que adelanta la justicia en su contra, precisamente por testimonios de delincuentes que lo han involucrado en actividades al margen de la ley. No es la primera vez que ese congresista intenta engañar a la opinión pública. El año pasado, precisamente después de que empezara a circular la versión de que un Superintendente de Salud se vio obligado a sacarlo de su oficina luego de que el parlamentario le hiciera ofrecimientos non sanctos, un Barreras asustado trató de desviar la atención proponiendo la ilegal e inconstitucional revocatoria del mandato del presidente de la República. 

@IrreverentesCol

Publicado: enero 13 de 2021