Por décadas, los habitantes de la capital de Vaupés, se han movilizado declarando la falta de la presencia del Estado y solicitando atención a las múltiples necesidades de la población.

Esta zona del país ha sido y sigue siendo objetivo de hostigamientos por parte de la guerrilla de las Farc y de los focos de corrupción que han llevado a este departamento a tener retraso en su desarrollo, a diferencia de lo que expone Simón Gaviria en su informe de Diálogos Regionales para la Planeación de un Nuevo País, en donde ni siquiera incluye las cifras de pobreza y desempleo de Vaupés.

La Defensoría del Pueblo, alertó al gobierno sobre el accionar de un grupo disidente de las Farc que amenaza a los habitantes de esta zona sureste del país, solicitando protección, pues advierte la aparición de reclutamiento forzado, lesiones por minas antipersonal, extorsiones y hostigamientos por parte de este grupo terrorista a los habitantes.

Lo anterior no es debido al rechazo a los acuerdos de La Habana el 2 de octubre pasado, pues desde el mes de julio se tiene información de la disidencia del frente primero de las Farc, que opera entre Guaviare y Vaupés.

El gobierno de Juan Manuel Santos no puede desviar su atención a este grave hecho, tiene la obligación de proteger a los ciudadanos de todos los rincones de Colombia de los grupos al margen de la ley. En el afán de sacar adelante el proceso de paz, el gobierno ha descuidado la seguridad y las necesidades de los departamentos más aislados y más pobres, permitiendo que sigan apareciendo hechos como el reclutamiento forzado de menores, niños con extrema desnutrición, dificultades para la asistencia a las escuelas por falta de seguridad de los niños; al igual que en La Guajira, el Vaupés tiene grandes problemas de falta de protección a los menores.

El Defensor del Pueblo, Carlos Alfonso Negret, indica que a partir de enero de 2017 la institución contará con unas nuevas figuras denominadas Defensorías Públicas en Derechos Humanos, sin embargo, mientras no se de solución a las necesidades básicas y apoyo de las FFMM a esta población es muy difícil que mejoren las condiciones de seguridad en esta zona.

Además se sabe que las Farc estarían movilizándose armadas, con supervisión de la ONU, hacia “zonas de preconcentración” que incluye también a este departamento, al parecer pactadas con el gobierno de Santos, en el marco del cese al fuego bilateral.

El representante de la ONU Todd Howland, en materia de Derechos Humanos para Colombia, tiene información confiable de las acciones de la guerrilla y afirmó el 17 de noviembre acerca de guerrilleros de las Farc: “estarían empezando a reagruparse pero están dejando unos vacíos de poder que están siendo ocupados por otros grupos armados”. También pone de ejemplo al municipio de Tumaco, donde asegura que allí existen seis nuevos grupos al margen de la ley y que algunos son disidencia de las Farc.

La mutación de la guerrilla de las Farc a otros grupos de delincuencia común, grupos que son parte del Eln o las Bacrim, es una preocupación creciente en el país, pues evidencia que no hay articulación entre jefes y guerrilleros de esta organización terrorista para acogerse al plan definido dentro del acuerdo de paz firmado la semana anterior.

@IrreverentesCol