La de Tacueyó fue una de las peores matanzas en la historia reciente de Colombia. Un grupo de bandidos, al mando de Hernando Pizarro Leongomez -tío de la congresista María José Pizarro- mató a más de 160 personas, muchos de ellos niños, acusándolos de ser infiltrados del ejército y de la CIA.

Fue un acto de barbarie que marcó para siempre a los pobladores Toribío, municipio al que pertenece la región donde ocurrió el crimen.

Otro de los perpetradores de la masacre fue Fedor Rey Delgado, conocido con el alias de ‘El monstruo de los Andes’. Fue capturado en febrero de 1995 y murió en la cárcel en junio de 2002.

Rey y su lugarteniente Pizarro Leongomez montaron una disidencia de las Farc a la que denominaron ‘Grupo Ricardo Franco’, una bandola terrorista que pudieron fundar con los $1600 millones de pesos que le robaron al secretariado de la guerrilla que entonces comandaban Jacobo Arenas y Tirofijo.

Se asentaron en el departamento del Cauca, donde también quedaba el núcleo de la banda terrorista M-19, grupo al que perteneció el cabecilla del socialcomunismo colombiano Gustavo Petro.

Hace un par de décadas, un sobreviviente de la masacre narró que los cabecillas del ‘Ricardo Franco’ eran unos sádicos paranoicos que, bajo influencia de las drogas, se dejaron llevar por la paranoia, viendo infiltrados en todos los rincones.

En el seno de ese grupo criminal se vivió una purga que solo puede ser comparada con el ‘Gran Terror’ que se vivió en la Unión Soviética en los años 30 del siglo pasado cuando Stalin ordenó perseguir, asesinar o enviar al infame Gulag a quienes él consideraba eran sus enemigos.  

Recientemente, el líder indígena José Antonio Vitonas Yatacue publicó una información muy delicada contra Gustavo Petro.

Escribió en su cuenta de Twitter que “cuentan algunos indígenas de Toribío que fueron combatientes del M19 que Gustavo Petro tubo (sic) participación en la masacre del corregimiento Tacueyo en 1.985 y que ahora se quiere lavar las manos”.

Le corresponderá a Vitonas profundizar en su denuncia y aclarar muchos vacíos de la misma, pues Petro hizo parte del M-19 y no del ‘Ricardo Franco’. Así mismo, debe esclarecerse otros detalles relacionados al lugar en el que Petro se encontraba durante la época en que ocurrió la masacre.

Lo cierto es que Petro ha dicho reiteradamente que él era una suerte de guerrillero de escritorio, excusa con la que pretende sacudirse de la responsabilidad de los crímenes y atrocidades cometidas por el M-19.

Pero sus excusas no son suficientes, pues contra él, en los años 90, se impuso una medida de aseguramiento por los delitos de homicidio, tentativa de homicidio, secuestro y falsedad.

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Que el líder indígena Vitonas brinde más detalles y, por supuesto, que Petro dé las explicaciones del caso, pues el señalamiento en su contra es tremendamente delicado.

@IrreverentesCol

Publicado: junio 2 de 2021