Entre cielo y Tierra no hay nada oculto. Todo, tarde o temprano termina conociéndose. Gracias a la ley de libertad de información de los Estados Unidos, la fundación Judicial Watch, una fundación conservadora con gran prestigio en la ciudad de Washington –es la misma ONG que en su momento denunció que Hillary Clinton, como secretaria de Estado de Barak Obama manejó asuntos relacionados con la seguridad nacional desde sus servidores de Internet particulares-, se conocieron los archivos secretos de las relaciones de las fundaciones del cuestionado George Soros con entidades, portales e investigadores sociales colombianos.

En un informe relevado hace pocos días, Judicial Watch, organización fundada en 1994, confirmó que a través dela fundación Sociedad Abierta, el cuestionado  especulador financiero George Soros, promotor de las reevaluadas teorías filosóficas de Karl Popper.

A través de jugadas poco diáfanas, Soros se ha dado a la tarea de desequilibrar gobiernos a través de especulaciones bursátiles tendientes a hacer colapsar las monedas de distintas naciones.

Su máxima “proeza” tuvo lugar en 1992, cuando hizo que la libra esterlina se fuera al piso, causándole un daño irreparable a la economía británica. A través de esa operación, Soros ganó en una semana más de $1000 millones de dólares.

Desde su red de fundaciones en las que promueve las sociedades abiertas, Soros ha buscado espacios en distintos países. Colombia, de acuerdo con la revelación de Judicial Watch, es uno de los objetivos de ese especulador.

Buscando dinero ante el departamento de Estado de los Estados Unidos, cuando en esa entidad había funcionarios de la izquierda norteamericana, Soros logró canalizar recursos para financiar activistas políticos de extrema izquierda en Colombia, como es el caso del terrorista del ELN desmovilizado, León Valencia, alias Gonzalo.

¿Sabía el Departamento de Estado que la plata que a través de USAID le estaba llegando a la fundación Sociedad Abierta de Soros tenía como destinatario final un criminal de guerra como en efecto es León Valencia? Valga recordar que Valencia ha sido sindicado de haber cometido delitos considerados de lesa humanidad mientras hizo parte del ELN, estructura delincuencial  que el gobierno de los Estados Unidos considera, desde octubre de 1997, como una organización terrorista internacional.

Pero no solamente a León Valencia, a quien Soros le dio un millón de dólares, terminó llegándole el dinero tramitado por ese cuestionado especulador. El portal denominado Las 2 Orillas, reconocido por publicar noticias falsas, también fue beneficiario de esos recursos. La Silla Vacía, medio de comunicación que defiende a la izquierda colombiana y que posa de ser imparcial, es otro de los grandes receptores de la plata de Soros.

Lo mismo sucede con la denominada Fundación Ideas para la Paz, dirigida por la polémica María Victoria Llorente. Esta organización, que hace unos años fue dirigida por Sergio Jaramillo, también fue favorecida con multimillonarios contratos de la presidencia de Santos, particularmente de Jaramillo, cuando ese individuo fungió como alto comisionado para la paz.

Es evidente que la extrema izquierda criolla se ha dejado seducir por la abultada chequera del oscuro George Soros quien es, sin duda alguna, el articulador de una mano negra que está intentando, al precio que sea, hacerse con el poder de nuestro país.

La apuesta de Soros es grande. En el pasado, financió al documentalista de las Farc, el hoy concejal Hollman Morris. Ahora, tal y como lo ha revelado Judicial Watch, su fundación está concentrada en inyectarle dinero a otras organizaciones, muchas de ellas dirigidas por el terrorista León Valencia, uno de los principales accionistas del portal Las 2 Orillas.

@IrreverentesCol

Publicado: abril 2 de 2018