Durante más de dos décadas la exsenadora Piedad Córdoba ha violado flagrantemente las normas penales colombianas sin que las autoridades se atrevan a tocarla. El único que tuvo el coraje de sancionarla fue el procurador Alejandro Ordóñez quien la destituyó e inhabilitó por 18 años como consecuencia de sus inocultables vínculos con las Farc. 

El computador de ‘Raúl Reyes’ está cargado de evidencias contra la Córdoba quien más que una facilitadora de paz fungió como asesora, consejera y protectora de las Farc. En uno de los correos incautados y validados por INTERPOL, Córdoba recomienda, por ejemplo, no liberar a Íngrid Betancourt.

En otro correo, cuyo sentido es inequívoco, Córdoba, usando su alias de ‘Teodora Bolívar’ le escribió ‘Raúl Reyes’: “…Ustedes no pueden percibir lo que se respira afuera, total reconocimiento político a las Farc, esa es la gran discusión, si hicieran una encuesta ah (sic) sorpresa que se llevarían, en resumidas cuentas a mi ya nadie por verraco que sea, por importante que sea me impide la tarea que hago, y tengo limitaciones, pero me sobran ganas, compromiso, convicciones y una gran pasión…”. 

El proceso contra ella por Farcpolítica avanza en la sala de instrucción de la Corte Suprema colombiana. 

Piedad Córdoba ha sido una agente al servicio de las Farc y de la dictadura chavista. Las evidencias de sus andanzas con Alex Saab están ampliamente documentadas y son materia de investigación por agencias estadounidenses, esas mismas que en el pasado reciente impulsaron la inclusión de los cabecillas de la banda que ostenta el poder político en Venezuela en la lista de los más buscados, empezando por Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino.

Horas después de que Saab fuera extraditado a los Estados Unidos, Piedad Córdoba reaccionó asegurando que los norteamericanos habían “secuestrado” al empresario corrupto que es calificado como un objetivo de alto valor para las agencias y la justicia de los EE.UU. 

Ahora, que se ha conocido el informe elaborado por Ecuador que da cuenta de las andanzas de Saab en aquel país y de sus vínculos con Rafael Correa y Juan Manuel Santos, el nombre de Piedad Córdoba ha vuelto a quedar en el primer renglón. Ella era una vulgar lobista política del empresario que tan generosamente le retribuyó por sus servicios tal y como se desprende de importantes investigaciones adelantadas por autoridades americanas que están tras la pista de Córdoba y de su hijo el hasta hace poco senador Juan Luis Castro Córdoba quien de la noche a la mañana desapareció de la escena pública.

El gobierno, a través del ministro de Justicia Wilson Ruiz, ha dejado claro que, si la justicia de algún país requiere a Piedad Córdoba, Colombia no dudará en autorizar su extradición.

La exparlamentaria caída en desgracia ha adoptado la equivocada estrategia de responder los cuestionamientos que se le hacen a través de insultos, creyendo que con vulgaridades tiene la fuerza para sepultar las evidencias que pesan en su contra. ¿Se saldrá con la suya? ¿Podrá hacerle el quite a la justicia de los Estados Unidos como ha hecho con la de Colombia? El tiempo lo dirá, pero lo cierto es que como está planteado el caso de Alex Saab es muy difícil que Piedad Córdoba salga invicta de ese asqueroso entramado de corrupción. 

@IrreverentesCol

Publicado: enero 14 de 2022