Todo proceso tiene etapas de desarrollo. Los gobiernos las tienen. El 7 de diciembre de 2019, terminó una primera etapa del gobierno del presidente Duque y comenzó otra, cuyo foco será dar un salto cualitativo en el manejo de la política. 

Iván Duque ha conducido con maestría los temas de la administración. Aunque la prensa ‘petro-fariana’, la academia o ciertos analistas quisieran desconocerlo, las cifras están ahí y son irrefutables. ¿Puede alguien, por ejemplo, negar que en un entorno continental azaroso, Colombia mantiene un índice de crecimiento del PIB excepcional? Las cifras de la inversión, propia y extranjera, recuperaron la dinámica de los tiempos del presidente Uribe. 

Igual ocurre con la construcción de infraestructura, la exploración petrolera y la siembra en el campo. La vigencia de la ley de financiamiento enriqueció las arcas del Estado sin expoliar a los micro, pequeños, medianos y grandes empresarios. La austeridad ha permitido economizar más de tres billones cuatrocientos mil millones al fisco: ya no hay artistas, periodistas, ex magistrados y políticos paniaguados, devengando millones por no hacer nada; y la corrupción, que con Santos era “política de Estado”, está siendo combatida sin tregua. 

El sábado 7 de diciembre de 2019, el presidente Duque inauguró una nueva etapa política en Cúcuta. Seguirá concentrado en lo gerencial, pero se puso a la ofensiva en lo político, o, si se quiere, inició una contraofensiva política y de opinión pública.

El presidente volvió al contacto popular y publicitó, con mucha energía y en presencia de la totalidad de la clase política del Norte de Santander, de muchos empresarios y de los periodistas, el cumplimiento de sus promesas electorales.

Presidente Duque en su caminata por las calles de Cúcuta

La nueva etapa, la de contraofensiva política, tuvo un primer brillante episodio, la vibrante entrevista que le concedió Duque a la periodista Claudia Palacio, del Canal Uno. Allí reeditó sus condiciones como el mejor y más agudo polemista de Colombia, virtud que lo llevó a obtener la votación récord en nuestra historia y que la Casa de Nariño canalizará como el principal instrumento de recuperación de la favorabilidad del presidente y de su obra de gobierno.

La triunfal visita a Cúcuta mostró que para Duque no existe la dicotomía pueblo-partidos. Luego de su recorrido por las calles, estuvo acompañado, en la presentación de las Zese -Zona Económica y Social Especial- ante los empresarios, por la dirigencia de su partido, el CD: el senador José Obdulio Gaviria, el representante a la Cámara Juan Pablo Celis, el concejal de Cúcuta Juan Carlos Capacho, los diputados, concejales, alcaldes electos y los dirigentes más connotados. 

Pero la reunión también acogió a la totalidad de congresistas del Norte de Santander, cuyos partidos han anunciado el interés de fortalecer la gobernabilidad, hecho que no tiene expresión distinta en las democracias, que la participación en la gestión del programa de gobierno.    

Fuentes gubernamentales comentaron a LOS IRREVERENTES que el presidente quiere dar antes de la Navidad y año nuevo unos mensajes contundentes de optimismo y fe en el futuro. “Vamos a neutralizar las consignas disolventes y derrotistas que tanto daño han hecho a América Latina”, dijeron.       

@IrreverentesCol

Publicado: diciembre 9 de 2019