A medida que va pasando el gobierno de Iván Duque nos damos cuenta del error tan grande que cometió al no haber hecho un cierre de cuentas del gobierno Santos, lo hizo de buena fe cuando advirtió que no iba a tener espejo retrovisor pensando en despolarizar el país, inclusive se ratificaron muchos funcionarios polémicos.

Era conocido por muchos, especialmente por la oposición que entregaba el país en los rines, lo que no se sabía era la magnitud del problema, al final el tema económico es arreglable, desafortunadamente existen otros temas que son mas complicados de solucionar como la descomposición moral, la desinstitucionalización, y por supuesto la corrupción que como nunca antes se tomó la mayoría de las instituciones ante los ojos del gobierno.

Es bien sabido que la corrupción hizo metástasis, se le dio rienda suelta a cambio del apoyo a las políticas del gobierno, con el agravante que los órganos de control también fueron cooptados y no hicieron bien su labor, solamente mirando el tema Odebretch vemos como estamos de atrasados frente a otros países donde han caído hasta presidentes y hay muchas personas imputadas.

El problema institucional que dejó es muy grave porque hizo actos nunca hechos antes como desconocer elecciones, insólito en una democracia, cuando además el robo fue respaldado por la corte constitucional, permear las altas cortes y llevarlas a un grado de sumisión del ejecutivo que parecen uno solo, crear nuevas instituciones que nunca funcionaron sino que se convirtieron en feudos de políticos que le ayudaban en sus caprichos, y el tema periodístico donde fue tanta la mermelada que dio que todavía siguen algunos diabéticos defendiéndolo y adulándolo.

Algo de lo cual nunca se ha hablado ha sido el espaldarazo tan grande que le dio a la izquierda radical, la cual está empoderada, la dejó permear muchísimas instituciones que hoy en día son guaridas de estos personajes, gobernó con gran parte de ellos y los utilizó en la medida que los necesitó, hoy en día estamos en el lado equivocado del péndulo de la historia, mientras muchos países vecinos han logrado con mucho esfuerzo salir de la pesadilla de la izquierda gobernando, el gobierno Santos la dejó  lista para que gane las elecciones en el 2022, tenemos que hacer una tarea muy importante para no perder el país.

Adicionalmente igualó a los grupos armados por fuera de la ley a nuestras fuerzas militares, les creó una justicia especial donde los jueces son aliados ideológicos de los bandidos, de esa manera garantizan que no sean culpables. Ya tenemos claro que el acuerdo firmado con las Farc fue un fiasco para los colombianos.

Podríamos seguir alargando la lista de esta herencia, pero ese no puede ser el propósito, si no mas bien el de ayudar al nuevo gobierno a sacarnos del fango y devolvernos a vivir con unos principios que nunca debimos haber perdido, los invito a decirle no a la corrupción, no a la izquierda radical, y si a las buenas costumbres ya la moral.

@SANTAMARIAURIBE

Publicado: noviembre 26 de 2018