El sitio de Jerusalén se llevó a cabo del 20 de septiembre al 2 de octubre de 1187 teniendo como resultado la conquista de Saladino junto con el colapso del reino de Jerusalén.  La toma de Jerusalén por parte de Saladino sirvió como pretexto para la tercera cruzada en cabeza del rey Ricardo corazón de León.

El evento histórico quedo registrado en una maravillosa película de sir Ridley Scott, titulada Kindom of Heaven; de paso, yo no entiendo porqué las traducciones en español de los títulos en inglés no tienen nada que ver.

Al final de la maravillosa película de Scott, el cruzado le pregunta a Saladino.

  • Qué representa Jerusalén.
  • Todo y nada,  le responde Saladino.

Algo similar ocurre con los indígenas Wayus en el continente guajiro.

¿Qué representa la Guajira?

Todo y nada.

Les confieso que al comienzo del viaje hacia la alta Guajira tuve una sensación, un sentimiento, de rabia al ver cómo los caciques Wayus “explotan” a sus mujeres y niños desnutridos hasta más no poder.

Debo confesar que al principio del viaje hacia la alta Guajira  los  juzgué a priori. Como juzgué mal a Emir, un maravilloso ser humano quien se gana la módica suma de $40.000, día, recorriendo más  800 kilómetros ida y vuelta.

Si le pagaran a Emir por kilometro recorrido sería un personaje tan millonario como todos aquellos que tienen las concesiones de Transmilenio en Bogotá.

Llegamos al Cabo de la Vela.

No hay luz, ni agua.

Bueno, si hay luz y agua pero como el pico y placa de Bogotá para los carros que al final no termina sirviendo para nada. Ni, el pico y placa sirve para algo, ni el pico y placa de agua y de luz en el Cabo de la Vela.

Entonces, usted comienza a ver y entender cómo es que viven los guajiros de verdad, los wayus con unas carencias y unas necesidades básicas infinitas.

 Me acordé de Mankiwi quien trabaja la definición de escasez y las necesidades humanas con base en su entorno.

Cuando usted llega a Uribia, la única capital de indígena de Colombia, lo primero que hacen es llevarlo a la plaza principal.

Resulta que la plaza principal de Uribia es redonda, no cuadrada, como suele ser en cada pueblo español.

Es redonda por el sol y de ahí salen todas las avenidas hacia los barrios de la ciudad.

En un principio, me hizo acordar de Paris, ciudad en círculo.

Usted comienza a comprender lo que hoy llamarían en  psicología el comportamiento humano de los wayus. Todo lo que atente frente al sol, es una amenaza en contra de ellos.

Resulta que nosotros, como turistas, solamente queremos pasar por encima de ellos. Por encima de sus costumbres. De sus danzas. De sus tradiciones. De sus territorios ancestrales. De su cultura. Sin importarnos un rábano, como diría Salud Hernández. Comprendí a la minga del Cauca, aunque con algunas reservas.

En la alta Guajira no hay nada.

Ni, un puesto de salud en 800 kms a la redonda.

En punta Gallina debería existir un comando de la Armada Nacional con un hospital primario para atender las necesidades básicas.

Vías principales abandonadas, sin terminar.  

Ciudades intermedias como Manaure, sin agua, sin luz (desde que la compraron los venezolanos  chavistas por cuenta de algún negocio turbio durante el gobierno de JMS produce pérdidas).

Usted, sigue….

 La situación empeora.

Las condiciones en que viven los Wayus son…

Hay que venir para comprender la problemática.

Cuando volvimos a la civilización, en Riohacha, nos encontramos que en la plaza principal había un festival vallenato motivo sábado de Semana Santa organizado por la alcaldía local.

Los parlantes, más grandes que el hotel Taroa.

Había, 50 personas disfrutando del festival.

Daban ganas de llorar, y perdonarlos. No hay derecho.

El locutor, mencionaba al alcalde local hasta más no poder.

Mientras tanto, Riohacha, al igual que la alta Guajira, se pudre entre la pobreza y el polvo.

Pero, recursos económicos para el festival vallenato, sí los hay; .pan y circo.

Lo inventaron los romanos….

Al comentarle la situación al Ministro Restrepo, su respuesta fue contundente. Rafael, lo mismo podría decir de regiones como Casanare, Guaviare, Santandares, Huilla.

Al llegar a la fría Bogotá, como si los Wayus castigándonos, encuentro una columna de Germán Vargas posando de gran estadista en El Tiempo, para lo que sirve El Tiempo,  don Hernando Santos revolcando en su tumba, después de ocho años de abandono a la Guajira.

Con ñonos y demás incluidos.

Puntilla: Germán…

@RaGomezMar

Publicado: abril 23 de 2019