Tan pronto se conoció la renuncia de David Luna Sánchez al ministerio de Comunicaciones, el presidente Uribe hizo una muy grave denuncia a través de su cuenta de Twitter, donde escribió que “Renuncia otro ministro para dirigir en Bogotá la campaña de reelección de Santos en cabeza del dr Vargas lleras quien anuncia que ocurrirá algo muy grave para que a segunda vuelta pasen él y el dr Petro”.

De tiempo atrás se vienen oyendo fundados rumores sobre un complot orquestado desde las más altas esferas gubernamentales cuyo objetivo es el de torpedear la candidatura de Iván Duque Márquez.
Uno de los ingenieros del escándalo que proyecta montársele al aspirante uribista es el Superintendente de Industria, Pablo Felipe Robledo, cercano a Santos, pero cuota del partido cambio radical.
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Arrecian las persecuciones de Robledo
El complot de Robledo
Del hacker a Analytica
Los antecedentes de la campaña de 2014, cuando Santos, apoyado por el oscuro almirante Echandía y los corruptos exfiscales Montealegre y Perdomo fabricó la historia del hacker, obligan a encender todas las alertas.
Duque está enfrentado a tramposos de talla mayor. Santos está empleado a fondo en el propósito de evitar que el uribismo gane las elecciones presidenciales. Sabe que necesita que alguien suyo, en este caso Vargas Lleras, sea quien lo reemplace para tapar todos los casos de corrupción de su gobierno.
Y Vargas no es un pintado en la pared. Esta es la última oportunidad que le queda para ser presidente de la República y por eso se está jugando sus restos. Las encuestas no lo favorecen, pues su candidatura, eminentemente integrada por lo peor de la clase política tradicional, no es atractiva y genera desconfianza en la opinión pública que considera que él es, en efecto, el candidato del continuismo santista, hecho que se ratificó con la adhesión del cuestionado Roy Barreras a la campaña vargasllerista.
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El país debe saber que los mismos que ingeniaron el robo al plebiscito de octubre de 2016, son los mismos sujetos que están concentrados en la estructuración de una nueva trampa para impedir que Iván Duque pase a la segunda vuelta presidencial.
Apoyados por personas cuestionables como el supuesto encuestador, César Caballero, se están encargando de simular encuestas perfectamente falsas en las que se indica que Vargas Lleras, que escasamente llega al 7.4% de intención de voto en las mediciones científicas, pasaría a segunda vuelta.

El desespero por el flaco desempeño en la campaña, ha llevado a los dirigentes de esa campaña a extremos inauditos. Es el caso del correveidile de Vargas, Luis Felipe Henao quien con toda la bellaquería posible aseveró que él no controvierte con “los del Centro Democrático porque me da miedo que me pase lo mismo que el testigo que denunció Daniel Coronel”.

Inaceptable que un sujeto que llegó a ser –de manera efímera- candidato a la vicepresidencia de la República, haga campaña de manera ruin y miserable, como en efecto está haciendo. Porque si de miedo se trata, éste lo deben experimentar aquellos que fueron víctimas de la fiscalía de Perdomo, amigo íntimo del señor Luis Felipe Henao.

A ello, hay que sumarle la maquinaria estatal al servicio de la elección de Vargas Lleras. Desde el ministerio del Interior se presiona a los gobernadores y éstos a su vez a los alcaldes para que apoyen al candidato de Santos que, como también ha denunciado el presidente Uribe, está anunciando a los 4 vientos que en los próximos días estallará un escándalo que perjudicará de manera grave a Iván Duque.

Ninguna campaña presidencial es fácil y esta no será la excepción. A las dificultades naturales de una contienda por el poder nacional, se suma la sucia estrategia puesta en marcha por el tramposo Juan Manuel Santos para atajar al imparable candidato de Álvaro Uribe.

@IrreverentesCol

Publicado: abril 25 de 2018