Durante mucho tiempo nos encargamos de advertir que el tribunal de la JEP era  sesgado y  no ofrecía mayores garantías a los colombianos. El tiempos nos está dando la razón.

La JEP es el tribunal establecido en virtud del acuerdo final de paz entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y los terroristas de las FARC. Supuestamente fue creado para satisfacer los derechos de las víctimas a la justicia, la verdad y la reparación. Sin embargo lo que vemos en la actualidad está muy alejado de lo que en algún momento se prometió a los colombianos por parte de los firmantes del deplorable acuerdo habanero.

Antes de la conformación del tribunal se criticó el evidente sesgo ideológico que tenían los magistrados electos y varios de sus funcionarios que en teoría deberían obrar a favor de las víctimas y no de los victimarios de las FARC. Sin embargo toda persona que se atrevía a lanzar una critica era señalado de “enemigo de la paz” y “paramilitar”. Hoy vemos que los escándalos dentro del tribunal son el común denominador y la constante es el favorecimiento a los terroristas de las FARC.

Hace escasos meses se conoció que Néstor Raúl Correa,  ex secretario ejecutivo de la JEP, en el ejercicio de sus funciones, autorizó salidas del país a más de un decena de terroristas de las FARC. Entre los asesinos mencionados, se encontraba Fernando Arellán quién estuvo involucrado en el atentado al club El Nogal. Al terrorista se le dio permiso para pasar una temporada de vacaciones en Isla Margarita. 

El escándalo semanal de la JEP tiene concomitancia con la citación de Martha Lucía Zamora –Secretaría del Tribunal- por presuntas irregularidades relacionadas con el ocultamiento de información de los terroristas de las FARC. 

Nuevamente queda en evidencia que todas las criticas realizadas al espurio acuerdo de paz que se desarrolló entre Santos y las FARC tenía soporte y no eran falsedades  tal y como los “pacifistas” señalaban en cada momento.

Todo fue una farsa.

@josecuellob

Publicado: septiembre 13 de 2018