Así como no estábamos preparados para una pandemia de las proporciones del Covid-19, tampoco lo estamos para una reactivación económica tan fuerte, la mayoría de las economías del mundo van a crecer este año por encima de las expectativas de los más optimistas. El gran enemigo del momento es la inflación.

Esto que estamos viendo tiene similitudes con los sucesos de principios del siglo veinte cuando después de la fiebre española que dejó millones de muertos, más que los que dejó la primera guerra mundial, se produjo una explosión de la economía que terminó con la gran depresión de 1929, esperemos no llegar allá.

Es bastante halagador que reconocidos economistas y centros de pensamiento económico estén viendo que la economía colombiana puede crecer por encima del diez por ciento, esto fuera de ser el crecimiento económico más alto de la historia reciente, logrará recuperar en un solo año lo perdido en el 2020.

Aunque existen muchas razones para explicar este fenómeno, la más clara es un gran aumento de demanda de bienes y servicios con un motor a media marcha en el aparato productivo, esto es una bomba que obviamente desencadena en un aumento de precios que tiene muy preocupados a los mercados financieros y de inversiones.

Durante los meses fuertes de pandemia y aislamiento el motor de la producción se apagó en muchos sectores dada la disminución de la demanda y del aislamiento, en el sector agrícola se nota en la disminución del mantenimiento de las cabezas de ganado y en la resiembra de productos que se hizo a medias, en el comercio exterior se produjo una crisis de contenedores donde muchos quedaron en puertos equivocados y complicaron la productividad y la logística y en la manufactura se dejó de producir al ritmo de una futura demanda incierta; recomponer lo anterior necesita de tiempo y de recursos, Los entendidos hablan de más de dos años para recuperarse mientras tanto la escasez de oferta será el plato del día.

Por el lado de la demanda pasó todo lo contrario, los meses de aislamiento generaron un ahorro de recursos en muchas familias, el hecho de no poder viajar, de no poder salir a consumir más de lo necesario, de prácticamente haber gastado cero en entretenimiento y de psicológicamente haber visto la posibilidad de morir más cerca ha volteado la torta y reactivado el consumo con una fuerza grande para la cual no estábamos preparados.

Dado todo lo anterior para los próximos meses seguirán los aumentos de precios de productos escasos y los bancos centrales seguirán subiendo las tasas de interés de referencia para atajar la demanda, esto nos debe llevar a ser mucho más cautos en las inversiones y el endeudamiento, no es el momento de apostar y arriesgar, si no de guardar para invertir mejor en el futuro.

Afortunadamente para los colombianos las acciones han tenido un desempeño mucho más lento que las del mundo, mientras los principales índices bursátiles ya recuperaron con creces los precios prepandemia, acá seguimos por los lados del 70%, esto es sin duda una oportunidad de inversión para el mediano plazo así nos esté rondando el diablo de la izquierda populista.

@SANTAMARIAURIBE

Publicado: noviembre 15 de 2021