En criterio de expertos en marketing electoral, la candidata pastranista, Marta Lucía Ramírez es un globo de helio, que ha crecido en las encuestas, sin saber por qué. Nadie conoce a ciencia cierta cuáles son sus propuestas, ni cuál es su posición frente a los asuntos fundamentales del discurso de la coalición que lidera el presidente Uribe y de la que hace parte el también aspirante presidencial de origen conservador, Alejandro Ordóñez.

Falta menos de dos semanas para que tenga lugar la consulta en la que participarán Iván Duque, Marta Lucía Ramírez y Alejandro Ordóñez. El electorado que el 2 de octubre de 2016 votó por el NO en el plebiscito, deberá elegir entre ellos 3, quién será el candidato de la coalición para la primera vuelta presidencial.

Duque y Ordóñez hicieron abiertamente campaña por el NO. A diferencia de ellos, la doctora Ramírez observó una actitud pasiva, en la que posó como una dirigente neutral que reconocía bondades en el acuerdo celebrado con las Farc. Así mismo, no existe evidencia alguna de que la precandidata haya participado en algún acto público de proselitismo a favor del NO.

Duque y Ordóñez, cada uno desde su respectiva orilla, recorrieron a Colombia alertando a la ciudadanía sobre los efectos negativas del pacto sellado en La Habana.

Ramírez es consciente de que su nombre no genera mayores simpatías en las bases populares que son afectas a la coalición del NO. Para llenar ese vacío, la precandidata ha buscado votos por fuera de la misma, lo cual no deja de ser cuestionable.

Aunque la consulta es abierta, se presume que en la misma solamente deben participar quienes simpaticen con los postulados de la coalición. Meter maquinarias políticas extrañas, como lo ha venido haciendo Marta Lucía Ramírez, además de ser una trampa, sienta un pésimo precedente, pues desnaturaliza a la emulación democrática que tendrá lugar el próximo 11 de marzo.

De manera pública, Ramírez le ha hecho llamados al partido conservador solicitando su apoyo en la consulta, colectividad que hizo campaña por el SÍ y que lleva 7 años respaldando cerradamente al gobierno de Santos, además de haber votado a favor de los proyectos clave de la implementación de los acuerdos en el congreso de la República. No hace mucho, el exministro de agricultura santista, Rubén Darío Lizarralde adhirió a la campaña de la exministra Ramírez.

Su posición es ambigua e incomprensible. A las bases conservadoras les advierte que ella es de ese partido, pero ante los electores de la coalición del NO se ha presentado como una aspirante independiente. ¿A cuál Marta Lucía Ramírez debe creérsele? ¿A la que  se abstuvo de hacer campaña por el NO? ¿A la que se sumó a la coalición cuando la registraduría certificó la victoria del NO? ¿A la que hace 4 años se presentó como conservadora, o a la que en 2006 llegó al senado avalada por el partido de La U?

Lo cierto, es que en su caso hay un evidente oportunismo y acomodamiento. Ante unos públicos, le conviene presentarse como uribista, sacándole punta a su fugaz, conflictivo y muy cuestionado paso por el ministerio de Defensa –entre agosto de 2002 y octubre de 2003-. En otros momentos, explota su supuesta militancia conservadora y, por supuesto, ante el gobierno de Santos, con el que ha observado una posición bastante benigna, su antigua credencial como parlamentaria de La U le sirve en demasía.

Así las cosas y en aras de evitar confusiones entre los electores de la coalición, sería de gran valor que los 3 contendientes, Duque, Ramírez y Ordóñez participaran en un debate abierto y franco. Así, quienes concurrirán a las urnas el próximo 11 de marzo, sabrán exactamente cuál será la posición del ganador, pues los uribistas literalmente, ya están curados de espantos. Santos engañó y traicionó a más de 9 millones de colombianos. Han pasado 8 años desde esa estafa política y el país aún no termina de pagar el costo de la misma.

Quien sea designado como candidato de la coalición, tiene que ser una persona sobre la que no pese la más mínima duda y, desafortunadamente, en el caso de Marta Lucía Ramírez, abundan las incertezas.

@IrreverentesCol

Publicado: febrero 27 de 2018