En todos los países, la salud del mandatario es un asunto de Estado y Colombia no puede ser la excepción. Si bien es cierto que Santos tiene derecho a proteger su historia clínica, no menos lo es que está en la obligación de revelar exactamente cuál es su estado real de salud.

Él, muy amigo de mimetizar y alterar la realidad, ya mintió sobre su estado de salud. Luego de que se descubriera en octubre de 2012 que tenía cáncer en la próstata, razón por la que tuvo que ser operado en la Fundación Santa Fe, en enero de 2013 se dirigió a los colombianos para anunciar que “estoy completamente curado” del cáncer. En ese momento, aseguró que “el antígeno prostático está en cero, lo que significa que estamos completamente curados”.

Desafortunadamente sus palabras no fueron ciertas. No se sabe si el presidente alguna vez estuvo totalmente curado. El día que lanzó su campaña por la reelección, en un evento en la ciudad de Barranquilla acompañado por su esposa y por el entonces candidato a la vicepresidencia Germán Vargas Lleras, el presidente de la República tuvo un accidente de incontinencia urinaria mientras pronunciaba su discurso.

El episodio, bochornoso y lamentable del que muchos hicieron burlas desacomedidas y desde todo punto de vista reprochables, fue explicado por el propio Santos quien dijo que aquel accidente fue “una secuela inofensiva de una cirugía”.

Pero en las últimas horas se ha confirmado lo que mucho se comentaba en voz baja pues en sus más recientes apariciones Santos se veía demacrado. El presidente de la República tiene cáncer una vez más en la próstata, luego de que se descubriera que nuevamente tiene alto el nivel del antígeno prostático.

Además de su estado de salud, el cual merece todo el respeto y no debe ser utilizado con fines políticos, preocupa que el tratamiento que deba adelantársele no pueda ser realizado en Colombia. ¿Por qué si nuestro país tiene grandes avances en oncología? Dado que el cáncer de próstata es uno de los más comunes, ¿por qué el médico de Santos ordena que el tratamiento tenga que realizársele en el centro de oncología de la ciudad de Baltimore?

El país necesita saber exactamente qué es lo que tiene el presidente de la República. Sin matices ni verdades a medias. ¿Alguna vez Santos estuvo curado del cáncer? ¿Por qué en 2013 se nos dijo que la enfermedad estaba erradicada, pero en 2014 se presenta el episodio de Barranquilla y ahora se sorprenda a la nación con esta nueva revelación?

El presidente de la República debe estar en óptimas condiciones de salud para llevar las riendas del país y más ahora que se generará una profunda crisis por cuenta del desconocimiento del resultado del plebiscito para imponer contra la voluntad de las mayorías nacionales unos acuerdos que serán dañinos para la democracia.

Ahora bien: ¿Quién asumirá el mando del Estado mientras al presidente  se le adelanta su tratamiento en los Estados Unidos? Se nos ha dicho que irá a Baltimore a realizarse un examen, pero ya sabemos cómo son todas las historias con Santos que terminan siendo diametralmente opuestas a las primeras versiones. Todo indica que este será un episodio de largo plazo, pues a nadie le curan un cáncer con la velocidad con que se extrae una muela fracturada.

Si a Santos lo van a  operar y le pondrán anestesia general, será necesario que asuma el vicepresidente Germán Vargas Lleras quien aún sigue en tratamiento por el tumor que le fue hallado el año pasado en el cerebro. En su momento, un médico de Bucaramanga, tratando de burlarse de los colombianos, dijo que el vicepresidente Vargas tenía una “lesión”, cuando se estaba hablando de un tumor.

Manteniendo el respeto que tanto el presidente como el vicepresidente merecen por cuenta de sus dolencias y enfermedades, acá debe hacerse un llamado a la sensatez para que se le hable con claridad meridiana al país. Se le diga toda la verdad y, sobre todo, se aclare quién va a ser el reemplazo de Santos mientras se recupera de su cáncer en la próstata. Si la persona, tal y como ordena la Constitución, va a ser el doctor Germán Vargas Lleras, pues será necesario que se ponga en conocimiento público cuál es el estado real de su salud, explicando porqué sigue siendo sometido a sesiones de radioterapia si supuestamente el cáncer cerebral que padecía ya fue eliminado.

@IrreverentesCol