El proceso contra Santiago Uribe es un montaje monumental, orquestado por Eduardo Montealegre y Jorge Fernando Perdomo cuando esos individuos ejercían el control de la fiscalía general de la nación, entidad que durante su ‘mandato’ se convirtió en una suerte de Gestapo. 

Hay que hacer un poco de historia. Desde comienzos de este siglo, la investigación contra Santiago Uribe por su supuesta relación con el grupo armado ilegal denominado ‘Los Doce Apóstoles’ fue archivada, pues las pruebas que había eran todas a favor suyo.

Según los conocedores del expediente del proceso contra el hermano del presidente Uribe, hay más de 100 pruebas todas ellas incontrovertibles que permiten concluir sin duda ninguna que Santiago no tuvo relación con la estructura de ‘Los Doce Apóstoles’.

Al leer el reciente comunicado emitido por Montealegre y Perdomo, documento que delata la rabia, la malquerencia y el desprecio de ese par de individuos hacia el presidente Uribe y su hermano Santiago, queda en evidencia que el proceso contra este último efectivamente fue una vindicta política abundante en odio y escasa de ley. 

El entramado contra Santiago Uribe está sustentado sobre dos falsos testigos: el expolicía Meneses y una persona diagnosticada clínicamente como esquizofrénica. 

El mayor retirado Juan Carlos Meneses, que purga una condena de 24 años por el asesinato de un  hombre humilde en el municipio de Yarumal, se encontraba prófugo de la justicia de nuestro país. Un día cualquiera apareció al lado del furioso activista internacional del antiuribismo, Adolfo Pérez Esquivel quien, refugiado tras su condición de ‘Nobel de Paz’, se consolidó como un validador del terrorismo en Colombia, defendiendo a las Farc y lapidando al gobierno de la Seguridad Democrática. 

Cuesta entender que un sujeto de la laya de Meneses gozara de la protección de Pérez Esquivel. 

Cuando se trata de conseguir un falso testigo, los enemigos del uribismo llegan al extremo menos pensado.

La otra ‘gran prueba’ contra Santiago Uribe es el testimonio de Eunicio Alonso Pineda Luján, quien está diagnosticado como esquizofrénico. Su enfermedad mental es de tal evidencia que hasta el más novato de los especialistas concluirá fácilmente que se trata de una persona que no goza de la capacidad para distinguir entre la realidad y la fantasía. 

Pineda Luján vivía en Chile. Estaba recluido en un manicomio donde permanecía la mayor parte del tiempo dopado, pues sus ataques de enajenación ponían en grave riesgo la integridad del equipo médico y de los demás pacientes del lugar. 

Aquel par de testigos fueron los que Montealegre y Perdomo utilizaron para desarchivar la investigación contra Santiago Uribe. Para completar la tramoya, designaron a un individuo gris para que llevara el caso: Carlos Iban -con B- Mejía Abello, un operador lleno de cuestionamientos pero que ha podido mantenerse en la administración de justicia gracias a las influencias, manipulaciones y presiones de su padrino político, Horacio Serpa. 

Mejía Abello le dio un trámite expedito a los testimonios de Meneses y del esquizofrénico Pineda Luján para efectos de citar a indagatoria a Santiago Uribe y meses después dictar medida de aseguramiento en su contra y llamarlo a juicio.

Hace pocas horas el senador alias ‘Don Iván’, a través de una entrevista en ‘Telesur’ anunció que Santiago Uribe está ‘ad portas’ de ser condenado. Y lo afirma quien es, de facto, el que manda en la politizada justicia colombiana. 

Dicha notificación se dio mientras Montealegre y Perdomo emitían el comunicado de marras, donde muestran su naturaleza corrupta, perversa y perseguidora. De tal tamaño es el cinismo de aquellos individuos que no se cuidan de guardar las apariencias. 

Muy poco les importa que el país entero pueda deducir que ellos hicieron un montaje judicial para encarcelar y llevar a juicio a Santiago Uribe por odio político al presidente que con más convicción ha enfrentado al terrorismo y al narcotráfico en Colombia, terrorismo que ellos ayudaron a encubrir cuando se convirtieron en validadores, asesores y consejeros de las Farc desde la fiscalía general de la nación. 

@IrreverentesCol

Publicado: septiembre 9 de 2020