El plebiscito sobre los acuerdos de paz en Colombia consistió en un mecanismo de refrendación para aprobar o no los acuerdos entre el gobierno corrupto y amoral de Juan Manuel Santos y la guerrilla narcotraficante de las Farc.

La respectiva votación fue programada para el 2 de octubre del 2016.

Se pusieron todas las trabas posibles para que el SI, impulsado por JMS y toda su mermelada a por doquier incluido los Ñoños  y demás ilustres representantes y senadores de Sahagún, Córdoba, triunfara.

Se pusieron trabas tales como que para que el referendo pasara debería contar con el 13% de la población electoral es decir más de 4 millones de personas.

Luego, comenzó una feroz campaña electoral. El Dr. Fernando Londoño, junto con el Dr. Alejandro Ordoñez, sostuvieron que al acuerdo había que volverlo trizas.

La posición del Dr. Londoño produjo la reacción de los áulicos de JMS, los idiotas útiles que llamó Lenin, aduciendo que este tipo de afirmaciones lo único que fomentaban era la división del pueblo colombiano ya bastante fragmentada por todo lo que acontecía.

Pero, también, aparecieron las posiciones políticamente correctas y oportunistas como la del entonces candidato Dr. Iván Duque por el Centro Democrático. Contestando a Londoño, Duque dijo en plena campaña presidencial que ni rizas, ni trizas.

Es decir que, de entrada, ya el entonces candidato Duque aprobaba el acuerdo de paz con las Farc a pesar que la gran mayoría de los colombianos lo rechazaba, incluyendo sus votantes.

No obstante, todas las presiones ejercidas para que el SI ganara, triunfó el No por resultado final de 1 – 0.

Sin embargo, a pesar de haber ganado el NO, el señor JMS, en su conciencia, decidió que independiente del resultado iba a continuar con el proceso de paz solicitando un pacto nacional con todas las fuerzas políticas.

Los oportunistas de turno, junto con los políticamente correctos, acudieron al llamado del gobierno. Si mal no estoy, creo que el único que no asistió  a esas reuniones fue el Dr. Ordoñez. De resto, todos se fueron corriendo a Palacio de Nariño para negociar un triunfo que no se debió negociar.

Una vez en el gobierno, Duque junto con la Dra. Marta Lucía Ramírez, promovieron frases tales como la JEP está para quedarse pero, ese pero que tanto le gusta a Duque, presentaremos al Congreso de la República una serie de objeciones a la misma.

Duque insistió con las objeciones jugando a lo políticamente correcto, como lo ha sido todo su gobierno, con la debilidad tanto en el Senado, como en la Cámara de Representantes, donde más de 60 representantes negaron las objeciones presentadas.

Entre ellos, se encontraron todos los representantes del Partido Conservador. Sale, entonces, a la palestra el nuevo presidente del Directorio del PC, Dr. Omar Yepes, a decir que la JEP se suicidó por cuenta del fallo en favor de la no extradición del señor Santrich. Pero, Dr. Yepes, al parecer una cosa piensa la cabeza mientras que la cola hace todo contrario.

Cuando el triunfo del narcotráfico se preparaba para salir a hombros, como en la Plaza de Toros, de la cárcel de la Picota; con lo que no contábamos fue con el desenlace final de la película al ser recapturado el señor Santrich por agentes del CTI en la misma Picota, saliendo en hombros pero hacia el bunker de la Fiscalía General de la Nación.

Toda esta columna de opinión se resume en una sencilla frase: ¿Ni risas, ni trizas? Si no se hubiera negociado el NO, nada de lo que estamos viendo estaría sucediendo.

La JEP, hizo trizas el acuerdo de paz con las Farc, riéndose en la cara de los colombianos quienes de buena fe han sido víctimas del feroz ataque promovido por el oscuro régimen del narcotráfico que actúa para acabar con la democracia colombiana junto con sus instituciones ya no solo en la sombra, sino a plena luz de día, apoyado, curiosamente, por el presidente elefante quien sale en defensa del señor Santrich.

Finalmente, al gobierno de Duque sus posturas políticamente correctas le están pasando una cuenta de cobro muy fuerte. Un año después de su esperanzadora elección jugó a lo políticamente correcto para ganarse a sus enemigos, no los convenció, quedándose solo en su laberinto inclusive dentro del mismo Centro Democrático.

Mientras tanto, la embajada americana toma nota…

Puntilla: Trump, con más de 55% de aprobación. Los colombianos pateando la lonchera que les da de comer. Al paso que vamos, nos quedaremos sin lonchera, ni comida…

@RaGomezMar

Publicado: mayo 21 de 2019