Girón, Santander, es un pequeño municipio, patrimonio arquitectónico de la Nación en donde se celebran la mayoría de bodas de los habitantes del área metropolitana de Bucaramanga. Sus calles son empedradas, construido en la época de la colonia y con dos parques icónicos sobre los que se levantaban dos señores árboles de más de 100 años de edad.  Esta semana, los habitantes de Santander, nos dimos cuenta que en el parque de Las Nieves, asesinaron el árbol de Mamón.

El permiso, lo solicitó el personero municipal de Girón, al área metropolitana de Bucaramanga, el cual le fue negado; por ende, corrió ante la otra autoridad ambiental, la CDMB, que no tiene jurisdicción en la zona, para que le otorgaran el permiso. La CDMB autorizó la tala completa, aduciendo que el árbol estaba muy enfermo, lleno de hongos y representaba un peligro…

No hay que ser experto en ambiental para entender que un árbol tan grande, se iba a morir cuando solo tenía menos de medio metro cuadrado para respirar, el resto de su espacio, fue fundido en cemento. Ni qué pensar de un tratamiento como los que les hicieron a los árboles de la carrera 11 en Bogotá.

No, aquí lo que no tiene solución, lo tiran a matar. Es más sencillo destruir que construir, matar que brindar vida, y así resulta todo. No es de extrañar la política de algunas EPS como Café Salud o la antigua SaludCoop, cuyos pacientes diagnosticados con cáncer, también les niegan tratamiento o los sumergen en el paseo de los trámites para alargar el proceso, esperando que mueran en el mismo.

Estamos diseñados para actuar de forma mediocre.

De forma efectiva estamos arrasando con nuestras selvas, cada año perdemos alrededor de 50.000 hectáreas, 75% de la madera que se comercializa en el país, es ilegal, sin ningún plan de reforestación ni prevención de tala alrededor de las riveras de los ríos.

Cifras indican que al año, la madera ilegal mueve 7000 millones de dólares. ¿De qué vale esa cifra si nos quedamos sin agua? ¿En dónde pensaran vivir los descendientes de esas generaciones?

La Unidad contra delitos ambientales de la Fiscalía es ineficiente, las investigaciones no prosperan, no hay resultados, sin embargo, felicito al procurador General de la Nación, en Santander están dando muestras de  atención y celeridad en graves procesos de impacto ambiental que violaron las autoridades competentes, como por ejemplo, el caso de la Ciénaga San Silvestre en donde encontraron muestras de mercurio cuando se otorgó, de forma amañada, una licencia que a todas luces, representaba un atentado a la comunidad y los animales del área.

P.D. 1. Sería bueno investigar por qué La CDMB otorgó ese permiso si no era su competencia y pasando por encima de la otra autoridad ambiental que claramente había dicho NO a la muerte del anciano custodio del parque. 2. Mocoa, una tragedia anunciada y denunciada por el periodista Jorge Kuaran de NotiFronteras.com en el año 2014. ¿Qué hicieron las autoridades ambientales? Resulta tan colombiano escuchar a la gobernadora del Putumayo decirle a Julio Sánchez Cristo: “Es que nadie se imaginó y este no es el momento de señalar responsabilidades sino de actuar” ¿Ya para qué? Más de 280 muertos, entre ellos niños.

Eso fue una masacre, esperamos que la Fiscalía actúe.

@LeszliKalli

Publicado: abril 5 de 2017