Como casi siempre sucede con las crisis políticas que se desatan en nuestro país, un sector irresponsable del periodismo ha empezado a  exigir resultados inmediatos por parte de la justicia, respecto de la denominada Ñeñe Política.

Las investigaciones de la prensa van a un ritmo muy distinto de las de la justicia.  En un Estado de Derecho, debe protegerse el debido proceso y aquello implica que se adelante una investigación integral, sin prisa y sin pausas. 

Primero, hay que entrar a analizar detenidamente las más de 20 mil llamadas, para identificar cuáles de ellas pueden ser incorporadas como pruebas judiciales. 

Cumplida esa fase, los investigadores tendrán que realizar las respectivas individualizaciones y oír las versiones de las personas involucradas. 

Igualmente, deberá investigarse a fondo todo lo relacionado con la financiación de la campaña de Iván Duque. En ese aspecto, quedará confirmada la transparencia de los recursos recibidos para la primera vuelta -donde se establecieron 17 filtros- y el protocolo que el gerente, Luis Guillermo Echeverri constituyó para la segunda, en la que se resolvió no recibir un solo peso de particulares, pues la financiación se realizó a través de créditos y el anticipo que el Estado le otorga a las campañas políticas. 

El proceso hasta ahora comienza. Además de las indagaciones de la fiscalía, otras autoridades como el Consejo Electoral y la comisión de acusaciones, adelantarán las indagaciones que son de su competencia. Y todo ello, tomará tiempo. 

Así que aquellos que demandan resultados inmediatos, deberán llenarse de paciencia, pues los juicios sumarios no son posibles en un régimen democrático.

Desde ahora, puede aventurarse una hipótesis, que seguramente la justicia terminará validando: si efectivamente hubo dinero en efectivo, éste nunca entró a la campaña y, seguramente terminó en los bolsillos de aquellas personas que hayan hecho parte de esa actividad delictiva. 

Por el bien de la democracia y de la incuestionable legitimidad del gobierno de Iván Duque, es importante que la sociedad permita que la fiscalía adelante una investigación rigurosa que determine, sin espacio para las dudas, qué tan ciertas fueron las palabras del Ñeñe y su interlocutora fantoche. 

@IrreverentesCol

Publicado: marzo 11 de 2020