El pasado 27 de marzo, el magistrado auxiliar de la sala de instrucción de la corte Suprema de Justicia, José Libardo Nieto adelantó un interrogatorio con el jefe de la banda de chuzadores ilegales, Juan Carlos Madero.

Dicha diligencia, se realizó en el marco de la investigación que la sala penal de la corte adelanta en contra del cuestionado senador Armando Benedetti Villaneda, por su participación en la interceptación ilegal de comunicaciones. 

Como es conocido, Juan Carlos Madero Mendieta, quien fue uno de los primeros capturados en la operación contra la red de chuzadas, suscribió un principio de oportunidad con la fiscalía, el cual fue avalado por un juez de la República. 

El acuerdo entre Madero y la justicia, obliga a que él provea toda la información que tiene en su poder, para efectos de llevar ante los tribunales a todas las personas que participaron en esa operación criminal. En su momento, la Fiscalía General de la Nación, emitió un comunicado en el que aseguró que “de acuerdo con la decisión judicial, el procesado [Juan Carlos Madero] se comprometió a colaborar con información importante para fortalecer las investigaciones judiciales relacionadas con interceptaciones ilegales de llamadas telefónicas y mensajería de Whatsapp, a ciudadanos, empresarios, políticos, funcionarios, y personajes de la vida nacional, entre otros”. 

Desde el mismo instante en que estalló el escándalo de las chuzadas ilegales, en septiembre de 2018, se supo que Armando Benedetti estaba involucrado en el mismo. Es raro el caso de corrupción en el que el cuestionado senador no esté involucrado. 

El magistrado auxiliar que interrogó a Madero, quiso conocer pormenores de la manera como se había desarrollado la relación entre la red de chuzadoresy el parlamentario sujeto de investigación.   

LOS IRREVERENTES, tuvieron acceso al texto de dicho interrogatorio en el que el señor Madero narró con lujo de detalles el “trabajo” que él y sus compinches llevaron a cabo, por solicitud de Benedetti: “Como le decía, me reuní unas 10 oportunidades entre septiembre y diciembre de 2017 con el senador Benedetti en la oficina de la calle 51. Es lógico, el senador estaba muy ocupado y yo tenía que esperar mucho tiempo mientras me atendía. Normalmente, las citas eran al final de la tarde y me tocaba esperar un buen tiempo. Yo empecé a ser conocido por los colaboradores cercanos del senador Benedetti. Estaba el señor de los tintos, alto moreno. Estaba su jefe de seguridad, siempre de civil, delgado, poco morenito, bajo de estatura y estaban tres señoritas que estaban siempre con él, casi siempre con él, una secretaria. La otra señorita era su jefe de prensa y la otra señorita era como la que se encargaba de los pagos porque en alguna ocasión ella le entregó el dinero a Rayo y él me lo entregó. El único que me entregó los pagos fue el doctor Rayo, en esa oficina de la calle 51”.

Madero está haciendo referencia a Diego Rayo, otro de los capturados por ese caso de quien se ha probado, era uno de los enlaces que tuvo Benedetti con la red de las interceptaciones. Así mismo, se ha confirmado que entre Rayo y el congresista, existe una íntima y añeja relación de amistad y complicidad.

Benedetti pagaba $7.5 millones mensuales a los chuzadores

Para el investigador de la corte suprema, resultaba fundamental que Madero revelara cuánto dinero pagó el senador Armando Benedetti a la empresa criminal que contrató, para que adelantara los seguimientos y practicara las interceptaciones ilegales.

En palabras de Madero, “los pagos siempre fueron en efectivo. Debido a que habíamos acordado 7 millones y medio por los servicios de protección, mensualmente el senador -a través del doctor Rayo- me hacía los pagos. Realmente, el senador me hizo dos pagos, uno fue a mediados de octubre y el otro a mediados de noviembre [de 2017]”. 

Respecto de los seguimientos al jurista Jaime Lombana Villalba, Madero reveló que Benedetti le pagó la suma de $20 millones de pesos.

El testimonio que Juan Carlos Madero Mendieta contra Armando, reposa hace más de 4 meses en la sala de instrucción de la Corte Suprema, sin que se haya decidido tomar alguna medida en contra del parlamentario. 

Como es sabido, la de las chuzadas no es la única investigación que se adelanta contra Benedetti Villaneda, también enredado en el caso de Odebrecht y sobre el que pesan sospechas respecto de un posible enriquecimiento ilícito, el cual está sustentado en informes emanados de la UIAF. Como en su momento revelaron en exclusiva LOS IRREVERENTES, el gobierno de los Estados Unidos tomó la decisión de cancelar la visa del congresista, quien también está en la mira de las autoridades federales. 

  • Sobre el enriquecimiento ilícito de Armando Benedetti, le recomendamos leer El apartamento

@IrreverentesCol

Publicado: julio 31 de 2019