Quedó claro que el Centro Democrático se perfila como la primera fuerza política del país, pero necesitamos una agenda audaz.

El sábado pasado, miles de militantes en todo el país, celebramos la segunda Convención Nacional del Centro Democrático. En ella se definieron aspectos fundamentales de la colectividad para enfrentar los retos políticos del 2018, entre los asuntos más relevantes, hay que destacar: reforma estatutaria, nuevas candidaturas presidenciales  y elección del comité político nacional.

Frente a la reforma estatutaria, se logró un amplio consenso alrededor de la necesidad de tener unos estatutos que le den agilidad a la estructura del partido, flexibilidad en la toma de decisiones y mayor poder a la militancia y a las regiones. Para nadie es un secreto que el expresidente Uribe es el líder indiscutible del Partido y que sus opiniones se convierten en decisiones para nuestra organización política, pero era fundamental acordar unas reglas del juego claras, con fuerza legal, para garantizar estabilidad y transparencia.

En la convención aparecieron nuevos precandidatos presidenciales, Paloma Valencia y Rafael Nieto Loaiza, sometieron sus nombres a consideración del Partido y su militancia. Se suman a María del Rosario Guerra, Carlos Holmes Trujillo e Iván Duque en la carrera por la candidatura del Partido. Con esta baraja de nombres, y aun a la espera de Óscar Iván Zuluaga, Luis Alfredo Ramos y tal vez otros, el Centro Democrático muestra sus cartas para el 2018. Serán los propios precandidatos los encargados de definir el mecanismo de elección de un candidato único, que represente la unidad del partido y que contará con el respaldo irrestricto de toda la colectividad.

El Centro Democrático le envía un mensaje al país y demuestra que tiene con qué y con quién ganar las elecciones del 2018. Todos nuestros candidatos están preparados para llegar a la Casa de Nariño, hay ganas, hay fuerza, hay convicción, talante, experiencia y probidad. Todos coinciden en la necesidad de promover una Gran Coalición Republicana para llegar con un candidato único a la primera vuelta presidencial en mayo del 18, eso no puede estar en discusión.

Finalmente, el Centro Democrático y su máximo órgano de decisión, la Convención Nacional, eligió un selecto grupo de personas para ocupar la Dirección Nacional. Quienes tendrán la obligación de tomar decisiones acertadas de cara a las elecciones parlamentarias, evitando que el partido pierda identidad ideológica, evitando que se cuelen políticos clientelistas y corruptos o personas que buscan satisfacer intereses particulares.

Quedó claro que el Centro Democrático se perfila como la primera fuerza política del país, pero necesitamos una agenda programática, audaz y realista, para vencer el discurso populista e irresponsable de la izquierda y los “independientes”, unidad y apertura para integrar otros sectores políticos y sociales. La Gran Coalición Republicana es una necesidad, si la centro derecha se dispersa en la primera vuelta, corremos el riesgo de no pasar a la segunda. Tenemos con qué, hay partido, hay unidad, podemos ganar la Presidencia en el 2018. El Centro Democrático es la esperanza de Colombia.

@SHOYOS

Publicado: mayo 12 de 2017