La cosa política está movida por los pactos y las coaliciones acordadas para llegar a la Presidencia este año. La izquierda moderada y radical está cerrando filas alrededor de los candidatos Fajardo y Petro, mientras que la centro/derecha acordó la consulta popular como mecanismo para definir el candidato único que nos representará en primera vuelta.

La unión de Iván Duque, Marta Lucía Ramírez y Alejandro Ordóñez , con el respaldo de Centro Democrático, bases conservadoras, y de los expresidentes Álvaro Uribe y Andrés Pastrana, marca un primer paso para la consolidación de una gran alianza que en el corto y mediano plazo nos permita ganar en las urnas el Palacio de Nariño, y en el largo plazo termine con la incertidumbre sobre el futuro de Colombia al surgir un NUEVO partido que dé la confianza y la estabilidad necesarias para impulsar el desarrollo social, político y económico del país.

Debemos apostarle a unir de nuevo a todas las personas, fuerzas sociales y políticas que participaron en el Plebiscito por el NO y buscar aumentar los respaldos uniendo esfuerzos con personas y sectores del SÍ dispuestas a construir una base programática que garantice que el mayor número de colombianos, sectores productivos y colectividades, serán tenidas en cuenta a la hora de formular políticas públicas, tomar decisiones y ejecutarlas.

A causa de esto, estoy convencido de que tarde o temprano sectores como el liderado por el doctor Germán Vargas Lleras y Cambio Radical también harán parte importante de este  proceso. No podemos olvidar que el exvicepresidente le ha demostrado al país que cuenta con gran capacidad para ejecutar proyectos de impacto para la ciudadanía.

El reto que tenemos por delante es frenar la avanzada de la izquierda radical, asociada a políticos con propuestas populistas e imposibles de cumplir, y detener la llegada de los cabecillas de las Farc a espacios de poder desde los cuales podrían destruir la institucionalidad colombiana y acercarnos al horror que vive Venezuela.

Esta gran alianza que involucra como base inicial la centro-derecha, podría convertirse a futuro en un partido de corte REPUBLICANO, que permita recoger a Centro Democrático, las bases conservadoras del país, los grupos cristianos y católicos, la reserva activa del Ejército Nacional, el amplio Uribismo y las personas que en general estén inconformes con el rumbo que tomó Colombia desde 2010.

@ChriGarces

Publicado: enero 26 de 2018