Ha trascendido que el grupo denominado ANTIFA es uno de los responsables de la estimulación de los actos de vandalismo que se están registrando en distintas ciudades de los Estados Unidos. 

Se trata de una estructura de extrema izquierda que se declara antifascista y que acude al activismo a través de manifestaciones en las calles, proselitismo y matoneo a través de las redes sociales, induciendo al desorden, la violencia y el acoso contra todas las personas que ellos consideren son “fascistas, racistas o de extrema derecha”.

Es un movimiento que se nutre del odio, de la lucha de clases y del caos. Su verdadera ideología es “la acción directa”. 

En los últimos años, los agitadores que integran a ANTIFA se han concentrado en el sabotaje al presidente Donald Trump, el ataque a encuentros del movimiento Alt-Right (grupo conservador) y los mítines del partido republicano.

Con el paso del tiempo, esa organización se ha consolidado como una indiscutible amenaza social,  razón por la que el presidente Trump, acertadamente, ha dicho que “los Estados Unidos de América debe designar a ANTIFA como una organización terrorista”, luego de que se confirmara que los miembros de esa estructura han participado activamente en los actos de violencia que se han desatado como producto de la muerte de George Floyd en la ciudad de Minnesota.

El pasado fin de semana, distintas ciudades estadounidenses, como Miami (Florida), se vieron forzadas a decretar toques de queda para mitigar el vandalismo desbordado. 

El caso de ANTIFA es perfectamente comparable con el del grupo denominado Colombia Humana, dirigido por Gustavo Petro. Desde el mismo instante en que Iván Duque ganó las elecciones presidenciales en Colombia, Petro le ordenó a sus huestes salir a las calles a adelantar acciones de sabotaje. El año pasado, en distintas ciudades del país, se registraron actos violentos, causando graves daños a la infraestructura. 

Gustavo Bolívar, que es uno de los cabecillas de la Colombia Humana, recientemente justificó los episodios de horror que se están registrando en los Estados Unidos, diciendo que “la policía mató a Dylan Cruz y hubo protestas con grafittis y vidrios rotos. Los tildaron de vándalos, terroristas, guerrilleros (Terapia de ablandamiento) En Minneapolis la policía mató a George Floyd y la ciudad ardió. No comparto la reacción pero los pueblos tienen un límite”. 

Otro militante de la facción petrista, es el magistrado del consejo nacional electoral y directivo del denominado colectivo de abogados José Alvear Restrepo, Luis Guillermo Pérez quien puso un emocionado trino celebrando que “millones de personas se siguen movilizando en EEUU para repudiar los crímenes racistas de la policía. ¡Debemos movilizarnos de la misma manera para que no se siga asesinando a nuestros líderes sociales y defensor@s de ddhh, para defender nuestra soberanía, la paz, la democracia!”

Unos y otros, ANTIFA y Colombia Humana apelan a la narrativa de odio, tildando a sus opositores de fascistas y racistas, acicateando la confrontación social sembrando el odio hacia “los ricos”, promoviendo el bullying en las redes sociales, aplaudiendo las acciones de vandalismo como las que en su momento se observaron en la capital colombiana con ocasión de las supuestas marchas estudiantiles. 

Hace pocos días, sin importar la crisis sanitaria que se está viviendo en el país, otro de los activistas de esa causa revoltosa, el agresivo y pendenciero actor Julián Román incitó a la violencia: “Duque sabe lo que se le viene después de salir del confinamiento, por eso invirtieron esa platica en armar al SMAD (sic), porque nos vamos para la calle”. 

Los mismos procedimientos y la misma estrategia. Valerse de las diferencias sociales y económicas para azuzar a los insatisfechos que celebran emocionados la virulencia verbal. En Colombia, gracias a la presencia del petrismo, el debate político está totalmente degradado y la confrontación ideológica fue alevemente desplazada por el asesinato de carácter de los opositores. Por eso hay quienes que, como el senador José Obdulio Gaviria, no dudan en afirmar que la campaña proselitista venidera va a parecer una pelea de perros rabiosos. 

@IrreverentesCol

Publicado: junio 2 de 2020