Trascendió una comunicación oficial en la que se confirma que entre los días 19 de febrero y 11 de julio de 2013, el exministro conservador y facilitador del proceso con la banda terrorista de las Farc, Álvaro Leyva Durán fue chuzado por la propia Fiscalía General de la Nación. 

Para la época de los hechos, Eduardo Montealegre se desempeñaba como jefe de esa entidad y Jorge Fernando Perdomo era su segundo al mando. 

En el oficio remitido en la mañana del 10 de julio de presente año por el director del CTI, a la abogada de Leyva Durán, se lee que efectivamente el teléfono celular de quien fue uno de los principales validadores de los diálogos con los terroristas, fue interceptado con la complicidad de altos funcionarios de la fiscalía. “Los motivos fundados que sirvieron de soporte a la referida interceptación de comunicaciones [las de Leyva]… son espurios, en la medida en que no solamente la información de fuente humana anónima es falsa, sino que, además, se prescindieron de los controles que exigían los protocolos de interceptación para la época”, se lee en la dura comunicación de la fiscalía a la cual tuvieron acceso LOS IRREVERENTES.

Así mismo, la abogada de Leyva fue informada que se adelantan investigaciones para determinar quiénes al interior de la entidad participaron en dicho complot contra su cliente: “[se] continúa adelantando la investigación con la mayor rigurosidad posible, no solamente para establecer la autoría de quienes ostentando funciones públicas directa y materialmente realizaron la interceptación que, en principio, se estima ilegal, sino, sobre todo, de aquellas personas que pudieron haber determinado la comisión de estas conductas punibles”.

Así las cosas, todos los focos empiezan a apuntar hacia el alevoso Eduardo Montealegre Lynett quien esta semana reapareció misteriosamente para criminalizar al presidente Uribe, insultar a los periodistas, señalar al exfiscal Néstor Humberto Martínez y, a la vez, lisonjear al actual fiscal Barbosa. 

Tantos elogios al doctor Francisco  Barbosa, tenían un propósito mezquino: evitar que la carta en la que la fiscalía confirma la existencia de las chuzadas ilegales a Leyva fuera remitida o hecha pública. 

Le salió mal la jugada, porque la comunicación fue revelada y, de acuerdo con lo que pudo confirmar este portal, en las próximas semanas se conocerán los primeros resultados de la investigación.

Ahora, el que tendrá que tranquilizarse y dar explicaciones es el cuestionado Montealegre a quien la justicia le ha empezado a respirar en la nuca. 

Lo que se puede concluir por ahora es que esa interceptación refleja de cuerpo entero lo que fue la fiscalía de Montealegre y el gobierno de Santos, donde los enemigos fueron perseguidos brutalmente y los amigos, como es el caso de Leyva Durán, chuzados ilegalmente.

@IrreverentesCol

Publicado: julio 10 de 2020