Causó revuelo político la grabación de una conversación privada en un reservado del hotel Manadrin Oriental de la ciudad de Washington, entre la canciller Claudia Blum y el embajador en los Estados Unidos, Francisco Santos. 

Efectivamente, lo grave y delicado de ese episodio, es que los dos altos funcionarios hayan sido interceptados ilegalmente. Lo demás, es anecdótico y no tiene mayor trascendencia diplomática, por cuanto se trató de una conversación absolutamente privada.

LOS IRREVERENTES, han podido confirmar con dos fuentes de la más alta credibilidad, que la grabación, que fue realizada entre las 2.30 y las 3.15 de la tarde del jueves 14 de noviembre, de inmediato fue transmitida a Colombia y llegó a manos del exterrorista del M-19 y jefe de la oposición al gobierno, Gustavo Petro, quien la guardó, a la espera de encontrar un buen momento para filtrarla. 

Hotel Mandarin Oriental, lugar donde tuvo lugar la reunión privada de la canciller y el embajador de Colombia

A menos de 24 horas del paro nacional convocado por la extrema izquierda, el jefe de prensa de Petro, el activista Andrés Hernández, la filtró al medio de distribución gratuita en los buses bogotanos, Publimetro, periódico en el que él también trabaja como columnista de opinión. Además, se puedo establecer que el audio también le fue filtrado a una emisora radial, por el señor Hernández. 

Preocupa sobremanera que Petro tenga personas a su servicio, grabando las conversaciones privadas de los funcionarios del gobierno nacional. ¿Además de los seguimientos en Washington, a la entrante ministra Blum y al embajador Santos Calderón, a cuáles otros funcionarios ha ordenado seguir? Petro, que evita poner la cara y dar respuestas frente a los escándalos protagonizados por él -como el de la bolsa cargada con dinero en efectivo-, seguramente inventará algunas explicaciones y desviará la atención. 

Andrés Hernández, asesor de prensa de Petro

Este portal, ha establecido que los organismos de seguridad, encargados de proteger la vida de los agentes diplomáticos acreditados en los Estados Unidos, están revisando las cámaras de seguridad del hotel donde tuvo lugar la reunión, para efectos de identificar a las personas que adelantaron el seguimiento contra la canciller y el embajador de Colombia. 

Esta vez, Petro no se saldrá fácilmente con la suya y tendrá que responder política y penalmente por sus actuaciones abiertamente contrarias a la ley.

@IrreverentesCol

Publicado: noviembre 21 de 2019