Desde el día que se incluyó mi nombre a la lista de las 59 personas que acompañarían a Álvaro Uribe Vélez a la lista para el Senado de la República, he recibido muchos mensajes de apoyo de conocidos, desconocidos y de personas que, aunque no nos conozcamos en persona, hemos desarrollado una cercana relación en redes. Aunque no en la misma medida, también he recibido mensajes de personas que tratan de descalificarme al referirse a mí como una “candidata tuitera”. A esas personas sólo me queda decirles que tienen toda la razón.

Soy una candidata tuitera. Vengo del Twitter porque encontré que se convirtió en una especie de ágora o plaza pública donde, detrás de mi teléfono, podía gritar a los cuatro vientos que no estaba de acuerdo con el rumbo que estaba tomando nuestro país.  Era el escenario perfecto para hacer catarsis y para denunciar lo que los medios de comunicación, que estaban en coma diabético, se rehusaban a denunciar. Hace más de dos años inicié desde Twitter una campaña llamada #DefendamosLaDemocracia en la cual le pedí a todos los tuiteros que se dibujaran una D en la mano y montaran la foto en sus redes exigiendo que defendiéramos la democracia de nuestro país y de Venezuela. Desde mi casa (en pijama) logré que en seis horas mi mensaje llegara al Senado de la República a través de los senadores del Centro Democrático, que se unieron a la protesta virtual. No podía creer mis ojos cuando los vi en plenaria con el cartel de defendamos la democracia con sus manos pintadas. Fue en ese momento que entendí el alcance y la importancia de las redes sociales: mi voz, la de una mujer desconocida en Barranquilla, se oyó por todo el país.

Con el tiempo, el portal de Los Irreverentes me invitó a escribir esta columna semanal. A pesar de ser “una tuitera” he logrado ser uno de los tres columnistas más leídos del portal. Porque cuando escribo lo hago con la verdad en el corazón. En esta columna he desnudado mi alma, como lo estoy haciendo hoy y a mucho honor he logrado convertirme en un referente de opinión.

Ahora, no vayan a creer que mi activismo se limita a estar detrás de un teléfono trinando. En la campaña del No para el plebiscito salí todos los días a la calle para explicarles a las personas el contenido del acuerdo. Me le he enfrenté al Esmad en Cartagena el día de la firma del Acuerdo de Impunidad. En la Torre del Reloj, junto a patriotas como Clau Bustamante, Alfredo Ramos, Juli, Juma, Caro, Pao Guerrero, Marion, Cata, Clau Roldán, Nico y Sebas, protestamos durante más de 3 horas bajo la lluvia. Al poco tiempo fui a la Universidad del Atlántico a confrontar a Jesús Santrich. Le temo a poco, excepto a perder mi país y eso es algo que Álvaro Uribe vio en mí.

Seguro que todos recuerdan los Consejos Comunitarios del presidente Uribe. Ese era el escenario para escuchar y tomar nota de las necesidades, reclamos y aportes de la comunidad. Tengo la teoría de que la cuenta de Twitter de Álvaro Uribe es su actual Consejo Comunitario y fue en ese escenario donde me conoció. A través de mis trinos y de mis columnas vio en mí una guerrera de la Patria, que no se arruga ante nada, con buen criterio y alma Uribista. Me siento muy orgullosa de pertenecer a la lista para el Senado del Centro Democrático porque estoy segura de que Álvaro Uribe escogió a personas que encarnaban su ideario y su concepción del Estado (aunque sólo sean unas tuiteras).

Quiero que mi caso sirva de ejemplo fehaciente de que cualquier persona está en la posibilidad de ser oído. La política cambió y las redes la democratizaron de verdad.

PD: Como soy una candidata tuitera no puedo dejar de mandarle un saludo muy especial a valientes tuiteros como: Scrappy, AlegreBengalí, Olger, Flaca65, Biolucho2005, Bernate, Oviedofanny, Venezolanoenpie, Tiziribon, Fergiraldow, Luquecampo, Nichín, German Espejo, Juan Espinosa, Pollo crudo, Fredini, Adrescala, Paressa16, Monchocabrales, Ivancancino,  Cedugoca, Cbarraga, Egarcíaruges, Monikalmanza, Franluque, Jorge_opina, Tamayocollins, Rafagomez y Luchoap que día a día hacen sentir sus voces en ese ágora llamado Twitter.

@ANIABELLO_R

Publicado: febrero 23 de 2018