Para nadie es un secreto que la agresiva Claudia Nayibe López es una irresponsable que ha sido obligada en múltiples ocasiones a retractarse de sus afirmaciones calumniosas e injuriosas. No son pocas las decisiones judiciales que le han ordenado corregir afirmaciones con las que ha mancillado el honor y buen nombre de muchos ciudadanos.

López, que está buscando desesperadamente la atención de los medios de comunicación para hacerle el quite a su responsabilidad política por haberse constituido en uno de los mayores respaldos políticos del corrupto Gustavo Petro en las pasadas elecciones presidenciales, en vez de responder por este asunto delicadísimo, ha preferido irse a las cañerías, inventando problemas de salud de los funcionarios gubernamentales.

En recientes declaraciones radiales, Claudia Nayibe aseveró arteramente que el ministro de Defensa, Guillermo Botero Nieto, no puede continuar en su cargo por cuenta de una enfermedad que, según ella, aqueja a ese funcionario. Aseveración que es totalmente falsa.

Aquello, además de ser una mentira oceánica, devela la sucia calaña de López, quien ahora trata de meterse en la historia clínica de sus opositores ideológicos para introducir dolencias que sólo existen en su atormentada corteza cerebral.

Así fuera cierta la supuesta enfermedad del doctor Botero –uno de los mejores ministro de Duque-, aquello no lo inhabilita para ejercer con solvencia sus funciones. El propio ministros, ha declarado públicamente que goza de muy buena salud, hecho que desmonta la falacia de la exsenadora que pretende construir una candidatura a la alcaldía de Bogotá acudiendo a su herramienta favorita: la mentira y la vulgaridad.

Valga recordarle a Claudia Nayibe López que la enfermedad no riñe con el derecho al trabajo. En el gobierno de Santos, el ministro de Salud, Alejandro Gaviria cumplió con sus funciones plenamente –fue de los pocos funcionarios que hizo una gestión decorosa-, a pesar de la enfermedad que lo aquejaba.

Lo mismo sucede con Antanas Mockus, que es el jefe indiscutible del partido de Claudia Nayibe López. Al margen de sus dolencias, pudo hacer una campaña que resultó exitosa y terminó siendo el segundo senador más votado del país en las pasadas elecciones de congreso.

Resulta entonces inaceptable, inadmisible y totalmente reprochable el comportamiento canalla y miserable de Claudia Nayibe López quien a falta de argumentos para oponerse al ministro Botero, resolvió inventar que él padece una enfermedad y lo que es más ruin: insinuar que él es alcohólico. Botero goza de plena salud y no tiene ningún antecedente que permita siquiera sospechar problemas suyos con la bebida.

Angustia y preocupa que alguien que es capaz de inventar semejante bajeza aspire siquiera a ser alcaldesa de Bogotá, una ciudad que requiere ser gobernada por una persona seria, aplomada y responsable, tres características que evidentemente no hacen parte de la personalidad de Claudia Nayibe. 

@IrreverentesCol

Publicado: diciembre 12 de 2018