En los últimos días estuvo como tendencia en redes sociales un hashtag al que se denominó #BodeguitaUribista.

Con esta tendencia se intentó satanizar a un amplio grupo de ciudadanos que, cansados de las mentiras y ataques difamatorios que a diario se publican en contra del Presidente Iván Duque, el Senador Álvaro Uribe Vélez y de los miembros del Partido Centro Democrático, decidieron unánimemente expresar su apoyo y solidaridad.

Estos ciudadanos simpatizantes del Gobierno y seguidores del expresidente Uribe, decidieron hacerle a frente a los ataques devenidos de un amplio sector de la izquierda, liderado por Gustavo Petro, Gustavo Bolívar e Iván Cepeda, enemigos declarados del Gobierno, y quienes buscan a toda costa polarizar el País. Sumado a ellos además generadores de opinión reconocidos, quienes jugaron un papel de defensa acérrima al Gobierno de Juan Manuel Santos, y desde el inicio de la Presidencia de Iván Duque utilizan sus redes y demás canales de comunicación para lanzar ataques infames, faltos de argumento, al Presidente, al partido de Gobierno y en general al Uribismo.

En diciembre pasado, incluso yo misma fui víctima en redes sociales de uno de los ataques más sucios y denigrantes que pueda hacerse a la moral, la dignidad y honra de una persona. No fueron pocos los insultos y las burlas a las que fui sometida por cuenta de una mentira que tuvo connotación nacional; una experiencia abrumadora y dolorosa pero a la vez enriquecedora, que superé fortalecida honrando la confianza que depositaron en mí los más de 30 mil ciudadanos que me eligieron como su Representante.

Estos hechos reprochables solo dejan en evidencia la latente necesidad de avanzar en materia de educación, en acciones afirmativas de equidad de género y de respeto a la dignidad de la mujer en nuestro País.

Los ataques en mi contra, por supuesto, devenían en su gran mayoría de enemigos del Uribismo, cuentas claramente de personas cercanas a las corrientes de izquierda; muchas otras se publicaron desde perfiles falsos o ‘bots’, que son cuentas dedicadas en su gran mayoría a desprestigiar la gestión de quienes tienen otra visión de País, generados por sectores específicos que desde la clandestinidad, atentan contra el Gobierno, las Instituciones, autoridades, funcionarios y demás personas con puntos de vista diferente al del comunismo.

Hoy, las mismas personas que durante años se han dedicado a desprestigiar la honra, la dignidad de mujeres como María Fernanda Cabal, Paloma Valencia, María del Rosario Guerra e incluso a la Vicepresidenta Martha Lucía Ramírez, son las mismas que se rasgan las vestiduras, y se unen para insultar con términos desobligantes y soeces a nuestro Jefe de Estado, el Presidente de la República, un hombre en extremo respetuoso con las Instituciones y con los ciudadanos. Los blancos de estos sujetos son además las mujeres del gobierno y algunas del Congreso, y los ciudadanos que, basados en el respeto, se unieron y crearon un grupo de WhatsApp para defenderse de tantas infamias, y con respeto, hacer respetar los postulados que nos dejó Álvaro Uribe Vélez, un hombre probo, que luchó y sigue luchando para evitar que el terrorismo continúe amedrentando a los colombianos.

Estos ataques, plagados de insultos, que difaman y que vulneran la dignidad de la mujer, están instigados por fuerzas oscuras, que manipulan a la opinión pública, llegando al punto de publicar en medios nacionales e internacionales, falsas noticias que hacen un daño inimaginable al buen nombre de las personas; noticias infames y viscerales que luego cuando se comprueba su falsedad, con total descaro “despublican” sin pronunciarse, ni rectificarse, lacerando de manera grave y negativa a la Democracia, sin que hasta ahora, las Organizaciones veedoras del buen ejercicio de las comunicaciones hayan tomado medidas efectivas para frenar a esta caterva de delincuentes, expertos todos en el sicariato moral.

Si defender el enorme e incansable trabajo del gobierno del Presidente Iván Duque y los postulados que nos rigen cuidar la Democracia y evitar que la izquierda nos lleve a la hecatombe del comunismo es una “Bodeguita Uribista” ¿cómo llamar entonces a los perversos y verdaderos bodegueros que están al servicio de la izquierda, y atentan de manera aleve y maquiavélica contra la la dignidad, la honra y la libertad de pensamiento de los colombianos?

@JenniferAriasF

Publicado: febrero 13 de 2020