Las hermanas Bechara son fichas clave para la investigación del saqueo al departamento de Córdoba durante gobernación de Alejandro Lyons.

Tal y como se sospechaba, el exgobernador de Córdoba, Alejandro Lyons, señalado de haber puesto en marcha un plan criminal que se tradujo en el saqueo de su departamento, no se presentó a la audiencia en la que le serían imputados 20 delitos.

Lyons, que llegó a la gobernación impulsado por los cuestionados senadores Musa Besaile y Bernardo Ñoño Elías, montó una operación para robar al departamento con la ayuda de distintas casas políticas.

La investigación de la fiscalía general de la nación se ha centrado en uno de los elementos más ignominiosos de este caso: el desvío de miles de millones de pesos de las regalías de Córdoba, crimen que ha estado rodeado por hechos escabrosos como el homicidio de Jairo Zapa, quien fuera uno de los testigos clave contra el exgobernador Lyons y sus cómplices.

La misión de la fiscalía es la de desmontar la Bacrim que creó Lyons y para tal efecto ha solicitado la captura de fichas clave en este proceso, como las hermanas Mara y María Fátima Bechara, hijas del fundador de la universidad del Sinú y quienes ejercen un control absoluto sobre esa institución académica.

Su papel en el robo de los dineros del departamento fue definitivo. Gracias a una ley que permite que instituciones de educación superior puedan gestionar recursos públicos para proyectos de ciencia y tecnología, las señoras Bechara recibieron y canalizaron buena parte de los $100 mil millones de pesos que fueron robados durante la administración de Lyons.

Lo curioso es que dicha ley fue impulsada por el representante a la Cámara del partido de La U –cuota de Musa Besaile-, Raymundo Elías Méndez Bechara, sobrino de las dueñas de la universidad del Sinú.

Senadores Ñoño Elías, Musa Besaile y el representante Raymundo Méndez Bechara

No se descarta que, como consecuencia de la investigación, en los próximos días la fiscalía haga la respectiva solicitud a la corte suprema de justicia para que investigue el papel del congresista Méndez Bechara en el entramado de corrupción de Córdoba, donde también están involucrados los senadores Musa Besaile y Bernardo Ñoño Elías.
Así el exgobernador Lyons huya de Colombia, sus cómplices difícilmente se salvarán de responder ante la justicia por sus crímenes. La fiscalía cuenta con material probatorio suficiente para imputar cargos por los delitos de concierto para delinquir, interés indebido en la celebración de contratos, celebración de contratos sin cumplimiento de requisitos legales, falsedad y peculado por apropiación.

Eso, sin contar la investigación que se adelanta por el homicidio de Jairo Zapa, quien era, sin duda alguna, el hombre clave en este proceso, pues por su condición de director de regalías durante la administración de Alejandro Lyons, fue el articulador de la estrategia llevada a cabo para perfeccionar el asalto a las arcas públicas de Córdoba.

Y en esa muerte, no son pocos los que han pedido que se investigue a una de las hermanas Bechara, Mara.

En efecto, el nombre de ella ha sido mencionado en más de 20 oportunidades durante las declaraciones de algunos jefes de las desaparecidas Autodefensas Unidas de Colombia que delinquían en la región del Urabá. Así mismo, desmovilizados del denominado bloque Córdoba de las AUC, han indicado que Mara Bechara era una de las principales financiadoras de aquella estructura delincuencial.

Resulta alarmante que la universidad del Sinú, haya desviado su misión, para convertirse en parte fundamental de un tinglado delincuencial que se apropió alevosamente de miles de millones de pesos del tesoro público.

Las universidades, sin excepción, son entidades sin ánimo de lucro. Las hermanas Bechara llevan décadas utilizando a la universidad del Sinú como una caja menor y como una oficina para hacer negocios corruptos. Urge que el gobierno tome las medidas correspondientes, empezando por ordenar una intervención inmediata de ese centro académico

Aquello no exime de responsabilidad a la exministra de Educación, Gina Parody, quien, a pesar de las múltiples denuncias que existían sobre las irregularidades en la universidad de Sinú y los fines criminales para la que estaban utilizándola las hermanas Bechara, no hizo absolutamente nada. ¿Cuántos miles de millones de pesos se hubieran salvado si la ministra “impoluta” de Santos hubiera atendido las alarmas que sonaron frente a ella?

@IrreverentesCol

Publicado: mayo 26 de 2017