El fin de semana pasado, sucedió un hecho que comprueba de manera indiscutible el sesgo político que mueve al magistrado sustanciador del proceso que adelanta la sala de instrucción contra el presidente Uribe, Cesar Augusto Reyes.

Durante la imputación de cargos al abogado Diego Cadena, el fiscal del caso, Daniel Hernández puso en evidencia que en ningún caso el doctor Uribe Vélez participó o tuvo conocimiento del supuesto soborno de testigos, hecho que se traduce en el desmoronamiento del tinglado que se erigió en la corte suprema contra el exmandatario colombiano.

Valga recordar que el estructurador del montaje contra Uribe fue el ahora exmagistrado José Luis Barceló quien anunciaba a los 4 vientos y bajo el efecto de elevados niveles de alcohol, que su designio vida consistía en encarcelar al jefe del uribismo.  

Este portal ha podido confirmar que el magistrado instructor Cesar Augusto Reyes montó en cólera cuando oyó los detalles de la imputación del fiscal Hernández contra el abogado Cadena, pues en ella quedó perfectamente establecido que el presidente Uribe no tuvo participación ninguna en las actividades humanitarias adelantadas por Cadena, respecto de los testigos que se acercaron a él con el deseo libérrimo de confesar las presiones y promisiones que recibieron por parte del senador comunista y validador de las Farc, Iván Cepeda Castro. 

Reyes, quien en días pasados presentó un proyecto de definición de situación jurídica planteando la imposición de una medida de aseguramiento en contra del presidente Uribe, ha amenazado con pedir una investigación penal en contra del fiscal Hernández, un hecho que es perfectamente repudiable y que debe ser rechazado, pero también denunciado ante todas las instancias posibles. 

El presidente Uribe está siendo víctima de una atroz persecución judicial. El proceso que se adelanta en su contra es un monumento a la injusticia y a la iniquidad. Dirigentes políticos y excompañeros suyos en el gobierno, emitieron una carta pública en la que defienden su inocencia diciendo que “Álvaro Uribe Vélez ha tenido una larga vida pública en donde varias generaciones de colombianos hemos podido evaluar permanentemente cómo se comporta y cuál es su forma de actuar. Nos consta porque trabajamos con él de cerca, que es una persona que actúa con pulcritud, dentro del marco de la ley y con total respeto hacia las instituciones. Rechazamos vehementemente el activismo nefasto de sectores históricamente opuestos al ideario del expresidente Uribe, con el que pretenden tergiversar los hechos convirtiendo a un hombre inocente en el responsable de conductas en las que jamás ha incurrido…”.

La carta, cuenta con las firmas del embajador en Washington Francisco Santos, los ministros Alberto Carrasquilla y Carlos Holmes Trujillo, también fue suscrita por exaltos funcionarios como Luis Guillermo Plata, Fabio Valencia, Jaime Bermúdez, Sandra Suárez y el general Mora Rangel entre otros. 

Lo cierto es que los magistrados de las Altas Cortes deben ser personas ponderadas, equilibradas y apegadas a los hechos y a las pruebas; no pueden esconder sesgos que pretendan avalar mediante sentencias o decisiones judiciales. 

Los escenarios políticos son apasionados, sesgados e impulsivos. En contraste, los ambientes jurídicos deben ser sosegados, racionales y sensatos. Es importante tener en cuenta la diferencia entre esos ámbitos para evitar la confusión del uno con el otro. La sociedad entera debe estar alerta y vigilante porque cuando los tribunales se convierten en campos de confrontación ideológica, el Estado de Derecho pasa a ser un rey de burlas.

En consecuencia, el sustanciador Reyes que tanta rabia observa en contra del exmandatario al que está investigando, se equivoca radicalmente amenazando con cárcel a todo aquel que no se pliegue a su propósito protervo de prefabricar un expediente cargado de mentiras para justificar el encarcelamiento del expresidente Álvaro Uribe Vélez.

@IrreverentesCol

Publicado: agosto 4 de 2020