Una de las mayores promotoras de la campaña de Claudia Nayibe López fue la periodista y exeditora política de la revista Semana, Lariza Pizano Rojas. 

A través de su cuenta de Twitter y de sus apariciones en programas de análisis político, Pizano era una suerte de vocera de la campaña de López desde los comienzos de la misma. 

Cuando empezaba la carrera por la alcaldía de Bogotá, en abril de 2019, ella participó en un debate en el programa Hora 20 en el que aseveró que “Bogotá es la única ciudad que está preparada para elegir a una mujer. A diferencia de las otras ciudades (…) es una ciudad en la que temas como la eutanasia o el LGBT -que también concierne a Claudia- son más respetados que en el resto del país…”.

Al analizar a los candidatos que disputaban la alcaldía, hizo una lectura en la que dejó ver su inclinación por la hoy alcaldesa: “Miguel Uribe Turbay: ¡Por favor! Ni siquiera existe en las encuestas; Lucho Garzón, es un candidato que sí tiene experiencia administrativa, conoce a la ciudad mejor; probablemente es el que más la conoce, pero es un candidato que difícilmente logrará representar renovación. Y Ángela Garzón, que ha sido concejal y que también tiene un problema grave de reconocimiento de la opinión pública, es una figura que no se ha dado a conocer lo suficiente… Si las elecciones fueran hoy, ¡gana Claudia López!”.

El tiempo le dio la razón a la periodista Pizano. En octubre del año pasado, Claudia López ganó la alcaldía, con el 35.2% de los votos.

Al decir popular, amor con amor se paga. Los hechos recientes, han demostrado que la alcaldesa Claudia López es extremadamente generosa con aquellos periodistas y medios de comunicación que defiendan su gestión y ayuden a encubrir sus sistemáticas salidas en falso. 

El 31 de diciembre del año pasado, horas antes de tomar posesión de su cargo, Claudia López anunció que el putumayense Guillermo Rivera -exministro del régimen de Juan Manuel Santos- sería el nuevo veedor distrital. Rivera, que es cuota directa de Juan Fernando Cristo, tiene en sus manos la responsabilidad de recibir y procesar todas las quejas que los bogotanos tengan sobre la administración distrital y sus servidores. 

En las últimas horas, se conoció que una de las primeras decisiones adoptadas por Guillermo Rivera fue la de celebrar un multimillonario contrato de prestación de servicios con Lariza Pizano. En efecto, se trata del contrato número 008 de 2020, firmado el 27 de enero de este año, por un monto de $147.320.052 y cuyo objeto es el de “prestar sus servicios profesionales para apoyar a la Veeduría Distrital en las actividades de coordinación del equipo de comunicaciones estratégicas y contribuir al fortalecimiento de las comunicaciones de la Veeduría Distrital”.

Los verbos rectores del contrato por el que la señora Pizano Rojas recibirá $13.392.732 pesos mensuales, son “apoyar” y “contribuir” (¡!).

La contratista, ha sido muy disciplinada haciendo, de cuando en cuando, retweet de las publicaciones de la veeduría y de su contratante, el veedor Rivera.

Uno de los grandes tesoros culturales de la capital colombiana es la Filarmónica, orquesta que se ha trazado el objetivo de convertirse en una de las tres mejores sinfónicas de Latinoamérica. 

Como casi todos los proyectos culturales de nuestro país, la Filarmónica sufre grandes limitaciones presupuestales. Se pensaría que los recursos, que son limitados, deberían dedicarse fundamentalmente para atender las necesidades de los músicos y de los directivos de la orquesta y no para el pago de favores políticos a los aliados de la alcaldesa López, como en efecto parece estar sucediendo.

La beneficiada, nuevamente volvió a ser la señora Lariza Pizano Rojas, a quien la Filarmónica le dio el pasado 6 de febrero un contrato de $126.140.000 pesos -proceso OFB-CD-46-2020- para que preste sus “servicios profesionales a la Orquesta Filarmónica de Bogotá en lo relativo a la elaboración de un plan Estratégico de comunicaciones vigencia 2020-2024, así como su implementación por parte del equipo de comunicaciones de la Orquesta”.

El contrato se ejecutará hasta el próximo 28 de diciembre y Lariza Pizano recibirá mensualmente la suma de $12.614.000 por concepto de honorarios. 

Hablando en números redondos, Lariza Pizano que tanto aduló, promocionó e impulsó desde la revista Semana -medio del que fue despedida en septiembre del año pasado- a Claudia López, ha sido espléndidamente recompensada con contratos distritales que le proporcionarán cerca de $26 millones de pesos mensualmente, una cifra para nada despreciable. 

La suerte le está sonriendo a la periodista. Como si los contratos que le ha concedido la alcaldía mayor de Bogotá no fueran suficientes, el pasado 17 de enero, la Defensoría del Pueblo celebró con ella uno más, por $98 millones de pesos. 

Aquel contrato, tiene una vigencia de 7 meses, razón por la que la contratista recibirá honorarios por $14 millones de pesos al mes. 

Sumando unos con otros, la periodista consignará al final de cada mes en sus cuentas personales, la nada despreciable suma de $40 millones de pesos, dinero que proviene de las arcas públicas. Al parecer, atrás quedaron los tiempos en los que ella se mostraba indignada frente a los contratos asignados a dedo, cuyo objetivo único era el de favorecer a los amigos de los gobernantes. 

@IrreverentesCol

Publicado: abril 12 de 2020