Ahora que el capo de las Farc, el extraditable Jesús Sántrich se ha posesionado como representante a la Cámara, en abierto desafío a la sociedad colombiana, no está de más recordar la acusación que pesa en contra de ese delincuente, la cual fue emitida por la corte del distrito sur de la ciudad de Nueva York.

Contra Sántrich y sus cómplices -Marlon Marín, Fabio Simón Younes y Armando Gómez, alias “el doctor”- fueron elevados dos cargos: conspiración para la importación de cocaína e intento de importación de cocaína.

El indictmentcontra Sántrich y sus socios narcotraficantes es claro al decir que los hechos tuvieron lugar entre junio de 2017 y abril de 2018. Según la corte neoyorquina, ellos “trabajaron juntos para producir y distribuir aproximadamente 10.000 kilogramos de cocaína, desde Colombia hacia los Estados Unidos y otros lugares”.

Cabe destacar que para el Departamento de Estado de los Estados Unidos, las Farc continúa haciendo parte de los denominados “grupos terroristas internacionales” que atentan contra los intereses y la seguridad nacional de los Estados Unidos. En la acusación, la pertenencia de Sántrich a las Farc, fue ampliamente destallada: “Hernández-Solarte [Sántrich] fue un miembro de alto nivel de las Farc y actualmente es candidato para ocupar un puesto en la Cámara de Representantes de Colombia…”. 

El plan criminal en el que estuvieron envueltos Sántrich y sus compinches, comportó la violación de por lo menos 5 leyes de los Estados Unidos, razón por la que podría ser condenado a cadena perpetua, pero en virtud del tratado de extradición vigente entre Colombia y EE.UU, no podrá recibir una sentencia superior a 60 años, que es el castigo máximo que contempla el código penal colombiano. 

Primera página del indictment contra Sántrich

De acuerdo con las leyes estadounidenses, el delito de narcotráfico se configura cuando se intenta producir, introducir y distribuir por lo menos 5 kilogramos de cocaína. En este caso en particular, Sántrich y sus secuaces estuvieron involucrados en el tráfico de 10 toneladas de esa sustancia ilegal.

Lo cierto es que por cuenta de la laxitud de la corte suprema, de la vulgar y deleznable complicidad de la JEP -tribunal al servicio de las Farc y del narcotráfico-, Sántrich, un vulgar mafioso y extraditable, tendrá un asiento en la Cámara de Representantes, algo realmente frustrante para el país y para la democracia de Colombia. 

Además de las pruebas que el país entero ha tenido oportunidad de ver, la acusación contra Sántrich, avalada por un gran jurado y debidamente emitida por un juez estadounidense, no deja espacio para las dudas: después de la firma del acuerdo en diciembre de 2016, Jesús Sántrich continuó traficando cocaína a los Estados Unidos. 

@IrreverentesCol

Publicado: junio 12 de 2019