Se cumple el segundo aniversario de uno de los episodios de impunidad más vergonzosos de nuestra historia reciente: el video del terrorista del M-19, Gustavo Petro empacando gruesos fajos de dinero en una bolsa de plástico. 

Las imágenes son evidencia suficiente para que ese delincuente estuviera tras las rejas. Pero la suerte le ha sonreído: la sala de instrucción de la corte suprema, que está totalmente politizada, se ha encargado de engavetar la investigación, pues a sus magistrados -entre los que se encuentra el contratista del santismo, Cesar Augusto Reyes- los mueve su ideología de izquierda y no el sentido de la justicia. 

Las explicaciones de Petro respecto del video son risibles. Según él, los fajos se veían grandes, porque eran billetes de baja denominación, pero en total solamente recibió unos pocos millones de pesos que, en palabras suyas los utilizó para “sobrevivir”.

Es claro que sus palabras son mentirosas. Si la persona que entregó el dinero grabó la operación, es porque se trataba de un movimiento turbio del que deseaba dejar evidencia. 

Juan Carlos Montes, el compinche de Petro no es una ‘perita en dulce’. Se trata de un antiguo delincuente del M-19 que luego de su desmovilización se dedicó a intrigar y a torcer contratos públicos. 

Pasó de ser un terrorista, para convertirse en un ladrón de recursos públicos. 

Conocido el video, Montes huyó del país. ¿por qué lo hizo? ¿Si en las imágenes no hay nada turbio como ha querido decir el terrorista Petro, entonces por qué Montes resolvió esfumarse? Al decir popular, el que nada debe nada teme. 

Ha trascendido que la fiscalía general de la nación ha solicitado que Montes sea capturado en el país en el que se encuentre. Se especula que está escondido en Panamá. Otros aseguran que huyó a Suiza.

No importa cuál sea el país de destino de Montes, pues hoy en día no hay refugio seguro para los criminales y más temprano que tarde las autoridades darán con él y cumplirán la orden de extradición o deportación hacia Colombia. 

Ante esta nueva realidad, es fundamental proteger la vida de Montes que es, sin duda, el eslabón perdido en la cadena de corrupción y enriquecimiento ilícito de Gustavo Petro quien ha sostenido relaciones con mafiosos y contratistas del distrito sin que se hayan encontrado las pruebas de las entregas de dinero. 

Por eso es tan importante que Montes sobreviva y pueda narrarle a la justicia lo que conoce de las actividades ilegales de Gustavo Petro.

@IrreverentesCol

Publicado: noviembre 24 de 2020