LOS IRREVERENTES. No ha sido menor la controversia desatada como consecuencia del proyecto de acto legislativo presentado por el representante, Álvaro Hernán Prada, con el que se busca abrir la delicada compuerta para que los colombianos, a través de un mecanismo de participación ciudadana, decidan la suerte de sentencias de la corte constitucional, relacionadas con derechos fundamentales. 

JOSÉ OBDULIO GAVIRIA. Antes de hablar del proyecto de enmienda a la Constitución, ¡enmienda a la Constitución!, así, con mayúscula y signos de exclamación, quiero hacer una digresión: en el congreso reina una combinación de soberbia, megalomanía e ignorancia, que han convertido a la Constitución en “mango bajito”. 

LOS IRREVERENTES. ¿Qué quiere decir con eso de “mango bajito”? 

JOSÉ OBDULIO GAVIRIA. Me refiero a que las constituciones en el mundo entero, con excepción de América Latina, son objeto de un respeto reverencial: de parlamentarios, juristas, científicos sociales, partidos políticos… En Colombia, todo congresista cree estar capacitado para proponer una enmienda constitucional. ¡Absurdo! ¿Sabe cuántas enmiendas a la Constitución de 1787, cursan hoy en el congreso de los EE. UU? ¡Ninguna! ¿Sabe cuántas enmiendas a la Constitución de 1991 están para estudio del congreso de Colombia? ¡Más de setenta! Esto es inaceptable.

LOS IRREVERENTES. La vigesimoséptima y última enmienda a la Constitución de los Estados Unidos, se aprobó en 1791, pero solo entró en vigencia en 1992, cuando finalmente fue aprobaba por el estado de Michigan, 201 años después. Las constituciones deben ser normas “cuasi” pétreas, para efectos de garantizar la solidez del Estado de Derecho. Congresista que se “respete”, intenta meterle la mano a la Carta, para efectos de hacer puntos con sus electores. 

JOSÉ OBDULIO GAVIRIA. No le echemos la culpa solo a los congresistas. La opinión pública nos presiona preguntando cuántas iniciativas legislativas hemos presentado o calificándonos -o descalificándonos-, según el número. Le anticipo que me honro diciendo que, de mi caletre, ninguna. Al contrario, he tratado de parar muchas iniciativas salidas del cacumen de otros. 

Yo le endilgo responsabilidad en la expansión de esa epidemia a Santos y su embeleco de la paz. Hasta su acuerdo final de 310 páginas, tiene dizque rango constitucional. El operador principal de esas iniciativas fue Roy; por eso yo digo que la Constitución colombiana está ‘royisada’. 

LOS IRREVERENTES. El doctor Prada, con toda legitimidad, ha defendido su proyecto. Él tiene unos argumentos, muy rebatibles y cuestionables. Me llama la atención que, desde distintos sectores ideológicos, haya coincidencia en la crítica central a la iniciativa del congresista huilense: ese proyecto, atenta contra la noción elemental del Estado de Derecho. 

JOSÉ OBDULIO GAVIRIA. La iniciativa del representante Prada, pretende una ‘royisación` desde nuestras toldas. Si me hubiesen consultado, además de lo que acabo de decirle, la hubiese desconceptuado por razones poderosas: porque echa por la borda la esencia de la democracia: la división de poderes. Leí el artículo que LOS IRREVERENTES publicaron el pasado viernes y lo comparto íntegramente, pero lo complemento: crear la figura del “referendo anulatorio”, es darle al congreso y al pueblo funciones judiciales. Una nulidad procesal es siempre una función jurisdiccional -sanción de ineficacia respecto de los actos jurídicos del proceso, por el incumplimiento de algunos de los requisitos que la ley prescribe para su validez-.

LOS IRREVERENTES. Lo cierto es que son muy pocos los actos legislativos que llegan a buen puerto. El grueso de ellos, se hunden en el camino, o nacen muertos, como sospecho que es el caso del proyecto del representante Prada. 

JOSÉ OBDULIO GAVIRIA. Muchos -casi todos- los proyectos de enmienda se hunden ¡a Dios gracias! Pero este proyecto nos ha hecho mucho daño, porque desacredita las iniciativas que prepara el gobierno, de común acuerdo con los partidos, iniciativas que yo llamaría “reforma política y judicial”.

LOS IRREVERENTES. Ahora usted me haba de las iniciativas que prepara el gobierno, pero más arriba, estaba criticando el “manoseo” a la constitución…

JOSÉ OBDULIO GAVIRIA. No siento que me contradiga al hablar de iniciativas en curso. Reformar la justicia sí es necesario. Pero hay que ser cuidadosos. Los años y décadas recientes enseñan que el instrumento de la reforma constitucional a la justicia en el Congreso no sobrevive a las revisiones posteriores de la Corte Constitucional. Por eso el procedimiento y el contenido de la nueva enmienda tiene que salir blindado y hermético.

LOS IRREVERENTES. El problema de la justicia es de extrema gravedad. El nivel de podredumbre de la rama judicial, produce nauseas. Insisto en afirmar que el proyecto presentado por el doctor Prada, que en el fondo es noble, pues pretende ponerle un lindero a los desmanes de la justicia -concretamente de la corte constitucional-, además de dañino, de ser aprobado no cumplirá el objetivo que el propio Prada tiene en mente. 

JOSÉ OBDULIO GAVIRIA. Con excepción del Cartel de la toga y de Santos, que alimentó hasta el bochorno a ese individuo nefasto llamado Leonidas Bustos, casi todos los juristas somos -perdone lo sedicente-, conscientes de la gravedad del problema de la justicia en Colombia. El proyecto de enmienda del representante Prada no ofrece un diagnóstico claro de los defectos de nuestro sistema judicial. 

LOS IRREVERENTES. ¿Puede hacerme un esbozo de las principales reformas que debe hacérsele a la justicia de Colombia?

JOSÉ OBDULIO GAVIRIA. Muchos creemos, por ejemplo, que deberíamos devolver la revisión constitucional de leyes a la corte suprema. El uribismo, por ejemplo, ha ventilado la propuesta de la Corte única. Así mismo, creo que los magistrados no deben gozar de impunidad y que deben responder ante la ley como respondemos el resto de los ciudadanos. La Corte no puede ser legisladora, razón por la que no pueden revisar de fondo las reformas constitucionales, con el artificio de la “sustitución de la constitución”, vaciando de competencia al Congreso. Y lo más importante: hay que cambiar el origen político y el perfil de los magistrados.

LOS IRREVERENTES. Usted es uno de los miembros más destacados de la bancada del Centro Democrático. Su voz es oída y respetada en su partido y por fuera del mismo. Concretamente, ¿cuál debe ser el destino inmediato de la iniciativa presentada por el congresista Álvaro Hernán Prada?

JOSÉ OBDULIO GAVIRIA. Se lo digo sin ambages, ni eufemismos: creo que el proyecto debe ser retirado por su autor.

Publicado: septiembre 30 de 2019

@IrreverentesCol