Desde la misma orilla ideológica, me dirijo en esta oportunidad a los líderes de la Centro-Derecha colombiana, en momentos donde deben primar los intereses de la Nación, por encima de las mezquindades y las ambiciones personales.

En este punto y hora de nuestra historia republicana, no hay espacio para confrontaciones internas ni para roces innecesarios, porque al enemigo que debemos derrotar en las elecciones de Marzo y Mayo, no podemos darle ni una sola oportunidad para aprovecharse de fallos o inconvenientes que puedan evitarse. En lugar de enfrentamientos inicuos, bien vale la pena volver a Sun Tzu: recuperar a Colombia requiere de estrategia, no de rabietas caprichosas.

Siendo objetivos, los nombres de Marta Lucía Ramírez, Iván Duque y Alejandro Ordóñez, garantizan una comunión inequívoca alrededor de valores democráticos como libertad, justicia, equidad, innovación y emprendimiento. Sumado a lo anterior, coincidimos en que la protección de la familia es el fundamento de cualquier desarrollo social. Tales principios definen el derrotero a seguir al interior de la Coalición.

Para zanjar cualquier asomo de choque entre los diferentes sectores que componen la “Coalición Republicana por la Recuperación de Colombia”, considero oportuno que el 11 de marzo los pre-candidatos arriba mencionados, puedan presentarse a una consulta abierta, de tal suerte que quienes votemos ese día para seleccionar al candidato único, podamos ver expresada nuestra voluntad, con el compromiso de aceptar el resultado y acompañar a quien resulte ganador. Consensos o encuestas, en mi humilde opinión, no ofrecen la contundencia de una elección con votos.

Sé que los caminos de la política pueden delinear una opción diferente para seleccionar a nuestro candidato, hecho que reconozco y acato. No obstante, este 2018 debe ser entendido como el año del constituyente primario: el Pueblo, definido como el conjunto de ciudadanos que expresa su voluntad política a través del sufragio, es quien debe sacudirse de encima el narco-comunismo que amenaza su futuro.

Los señores ex-presidentes Álvaro Uribe Vélez y Andrés Pastrana Arango, bien saben que el futuro inmediato de Colombia depende, en gran medida, de lo que suceda en los comicios legislativos y presidenciales que se avecinan. Su responsabilidad es gigantesca y no le pueden dar la espalda a la Nación.

Una fórmula integrada por quien resulte ganador dentro de la consulta propuesta, acompañado de quien termine en segundo lugar, sería imbatible, pues recogería la voluntad de millones de colombianos que apoyamos los planteamientos ideológicos que buscan erradicar de nuestra Democracia las barbaridades que enarbola el socialismo del siglo XXI. 

Otro factor que debemos tener en cuenta es la composición del próximo Congreso. Quienes conformamos las mayorías, hoy abiertamente opuestas a todo lo que nos deja como legado el perverso gobierno que termina su período en Agosto, debemos vernos fielmente representados en el Senado y en la Cámara de Representantes que inician labores el 20 de julio de 2018.

Las listas del Centro Democrático y de los sectores conservadores que respaldan al doctor Pastrana, deben ser las que venzan en la elección del 11 de marzo. Hay que enfrentar con disciplina y plena conciencia histórica a este gobierno tramposo, arrodillado ante el comunismo: el sucio regalo de Santos para los narcoterroristas de las farc, asegura10 curules asignadas a dedo por la cúpula del mayor cartel de cocaína del mundo.

Para terminar, es bueno encender las alarmas respecto de quiénes serán los responsables del escrutinio en las elecciones legislativas y presidenciales de este año. Exijamos que sean empresas colombianas, reconocidas por su eficiencia y profesionalismo. Reiteramos que los intereses comerciales e ideológicos de quienes han adelantado las mismas funciones en Venezuela, durante la dictadura comunista instaurada en 1999, no tienen cabida en nuestro suelo.

Con todo respeto: Las farc y sus aliados representan una amenaza real, financiada por el narco-comunismo. Estos enemigos de la Libertad, deben ser aplastados por la voluntad del Pueblo expresada en las urnas. Hemos llegado al último peldaño de la escalera: O ellos o nosotros.

“No puedes hacer una revolución para tener la democracia. Debes tener la democracia para hacer una revolución.” (Gilbert Keith Chesterton).

 @tamayocollins

Publicado: enero 17 de 2018