En los últimos días, ha empezado a sonar el nombre de una agresiva activista de la extrema izquierda que se presenta como “constitucionalista, master en estudios políticos y ‘doctoranda’ en derecho público en las universidades Paris II Assas y Externado de Colombia”. 

Se trata de la petrista y pro Farc, Cielo Rusinque, la mujer que es señalada de hacer parte de las redes extremistas dedicadas a mentir sobre el Estado colombiano en Europa. 

A falta de argumentos, buenas son las infamias. Y eso es lo que se le ha visto a la señora Rusinque quien exhibe una insoslayable incapacidad para hacer razonamientos políticos o ideológicos y a cambio de ello, se ha consolidado como una vulgar difusora de mensajes panfletarios. 

La actitud de Cielo Rusinque es la muestra perfecta de la limitación intelectual de la izquierda que aspira gobernar a Colombia, para efectos de continuar sembrando el odio y promoviendo la irresponsable lucha de clases. 

En democracia, todos tienen derecho a expresar sus ideas y hacer sus planteamientos. Rusinque, que supuestamente en una de las “caras de mostrar” del petrismo, es una agresiva y violenta promotora del odio y, en consecuencia, de la violencia. 

El narcotraficante de las Farc, alias Iván Márquez,quien se encuentra prófugo, muy posiblemente escondido en Venezuela, bajo protección de la dictadura liderada por Nicolás Maduro y Diosdado Cabello, desde su cuenta de Twitter hizo un vulgar respaldo a la señora Rusinque, como respuesta al anuncio del abogado del presidente Uribe, Abelardo De La Espriella, en el sentido de que procederá a denunciar a la intemperante militante de la izquierda por las múltiples calumnias que ha proferido en contra de su representado. 

El terrorista Márquez, seguramente por fidelidad comercial e ideológica con la señora Rusinque, salió de la madriguera en la que se encuentra para escribir que “los abogados de Uribe utilizan la misma táctica mafiosa de su defendido. Así como amenazan a Cielo Rusinque y a Enrique Santos Molano tienen intimidados a jueces y magistrados. Digan #NoLeTengoMiedoAUribe y acaben con esa impunidad”.

Rusinque tendrá que ponerle la cara a la justicia colombiana. Pero además de conseguir a un abogado que la defienda, debería explicar los alcances de sus vínculos con el capo del narcotráfico, alias Iván Márquez, delincuente que desde que estalló el escándalo del mafioso Jesús Sántrich optó por volver a la clandestinidad, temiendo que se ejecute en su contra una orden de captura con fines de extradición hacia los Estados Unidos. 

@IrreverentesCol

Publicado: junio 28 de 2019