A diferencia de Iván “el Terrible”, quien muy a la usanza de Juan Manuel Santos (JMS), se ganó su sobrenombre por perpetrar todo tipo de barbaridades contra su pueblo, el senador Iván Duque Márquez (Bogotá 1976) da la buena lucha en el congreso de la republica de Colombia, interponiendo una demanda ante la Corte Constitucional que le devuelve la vida política a tan desprestigiada institución.

Y que venía operando como un simple notario con la modalidad del “fast track”. Que había perdido su capacidad deliberativa, recuperada por el senador, con la demanda interpuesta que declaro inconstitucional el aval por parte del gobierno de las modificaciones a las que hubiere lugar sobre proyectos de ley y reformas constitucionales.
Devolviendo de paso la soberanía de los poderes públicos, línea que el JMS había intentado transgredir.

Aunque nunca ha debido suceder, que el Congreso cayera tan bajo, pero en política todo es posible, y suceden las más insólitas aberraciones, sobre todo si están inmiscuidos de por medio personajes del talante de JMS.

Pero ya recuperado el Congreso, este lograra revisar, modificar y aprobar artículos del Acuerdo de La Habana, que había sido negado rotundamente por el pueblo en el plebiscito del 2 de octubre 2016, donde las mayorías lo desaprobaron.

La gente joven y supuestamente sin experiencia, y para vergüenza de los viejos y experimentados, dan la cara por la nación, porque también el magistrado Carlos Bernal Pulido, abogado especialista en Derechos Humanos, salva con su voto la demanda interpuesta por el senador Iván Duque.

Pero en su corta pero fructífera trayectoria en el congreso, por el que fue elegido por el periodo 2014-2018, ha sido autor de varias propuestas, como la que solicitó la libertad de los presos políticos en Venezuela, como también la de recoger firmas entre sus colegas e invitando a otros de países vecinos para llevar ante la Corte Penal Internacional a Nicolás Maduro.

El senador Duque también presento y para darle un nuevo respiro a la decaída economía colombiana, la “Ley Naranja”, iniciativa que busca desarrollar, fomentar, incentivar y proteger las industrias creativas, en un país como el nuestro de naturaleza festiva, donde existen más de 200 festivales, y que no solo es un filón más de la economía que pude tener notable incidencia en el PIB, sino que estas actividades acrecientan la identidad cultural y son generadoras de cohesión social.

Pero el senador entendiendo que la fuerza motriz de una nación es su clase media también ha planteado una ley para proteger a los pequeños y medianos comerciantes.

En un universo político donde los jóvenes están marcando la pauta, Iván Duque se perfila como el mejor candidato que tiene el partido del doctor Uribe, porque no solo tiene grande ideas en el tema de seguridad, sino que tiene en cuenta la recuperación de la economía, que es quizás la más grande preocupación del pueblo, porque no se puede hablar de nada con tanta hambre.

@rodrigueztorice

Publicado: mayo 25 de 2017