En diálogo con LOS IRREVERENTES, el Senador y precandidato presidencial Ivan Duque, recién elegido por la Fundación Colombia Líder como uno de los 10 mejores líderes de Colombia en el 2016, se refiere a la tercera Reforma Tributaria promovida por el gobierno de Juan Manuel Santos.

LOS IRREVERENTES. Hace tránsito en el Congreso de la República un proyecto de reforma tributaria que no ha sido exento de críticas y cuestionamientos. Usted es de lejos el congresista del Centro Democrático con mayor experiencia en asuntos económicos y tributarios. ¿Le parece bien concebida está reforma tributaria?

IVAN DUQUE: Esta reforma no está bien concebida. En momentos donde la economía se desacelera, donde la inflación está muy por encima de las proyecciones del banco de la república, donde las tasas de interés son altas, donde se deteriora la confianza del consumidor, es absurdo presentar una reforma que grava el consumo y a la clase media. Eso es una reforma procíclica que va a afectar más nuestra economía. Vale la pena decir que las mejores reformas tributarias que se han visto en América Latina se han hecho en momentos de expansión económica y no como se le está planteando a Colombia en este momento de contracción.

LI. ¿Entonces qué tiene de estructural la Reforma?

ID: Para mí muy poco. Un buen sistema tributario debe estar alineado con los objetivos de largo plazo de un país, tales como ahorro, inversión, competitividad, formalización y productividad. Esta reforma no obedece a esos lineamientos.

LI. Algo bueno debe tener, ¿o estamos frente a un basilisco?

ID: Sería absurdo no reconocer que existen buenos elementos, como la eliminación del IMAN y el IMAS, la simplificación de la renta para personas jurídicas, el fortalecimiento de la DIAN, entre otros. Pero son tan graves los elementos negativos que tiene esa reforma que en el fondo estamos frente a un proyecto que busca pasarle la cuenta del derroche de este gobierno a la clase media.

L I. En términos reales, ¿cómo afecta esa reforma a la clase media?

ID: Vamos por partes. Aumentar el IVA a un 18% de un solo golpe cuando hay alta inflación y perdida de confianza del consumidor, es castigar el bolsillo de los más vulnerables. A eso agrege que se le establecerá la carga tributaria para declarar renta a personas que empiezan a ganar 2.5 millones de pesos. Ellos pasan de pagar 0 a pagar el 4%, es decir cerca de 1.2 millones al año; los que ganan 2.7 millones pasan a pagar de 0 a 5%, es decir cerca de 1.7 millones y los que ganan 3.5 millones pasan de pagar el 4% a pagar el 9%, un incremento de 5 puntos porcentuales que que se traduce sencillamente en que los que antes pagaban 1.7 millones empezarán a pagar 3.5 millones en impuestos. Curiosamente para los más altos ingresos el incremento porcentual es del 2 puntos. Aquello es a todas luces inequitativo.

LI. ¿Qué opinión le merece el tan cuestionado impuesto a las bebidas azucaradas?

ID: Es un impuesto mal formulado. Se ha vendido como el antídoto a la obesidad. Claro que en Colombia debemos tomar medidas para reducir la obesidad y reducir los riesgos derivados de enfermedades cardiovasculares. ¿Pero será que este impuesto lo logra? Claro que no. Las bebidas azucaradas son el 3% de las calorías que consume a diario un colombiano. Además los problemas de obesidad están ligados a excesivo sedentarismo (tenemos según la OMS uno de los más altos de América Latina), alto consumo de alimentos fritos, alto consumo de carbohidratos, ausencia de proteína y bajo consumo de frutas y legumbres, entre otros. Luchar contra la obesidad implica una política integral y con este impuesto se está afectando a un sector que paga IVA, que es vital en el desarrollo industrial. No podemos olvidar que  estamos hablando de un producto que representa el 30% de las ventas de los tenderos en el país. Oajalá no corramos la suerte de México que puso el impuesto, bajó el consumo de gaseosas, no redujo la obesidad y dejó arruinados a miles de tenderos.

Este impuesto tiene como finalidad conseguir plata para tapar el hueco de la salud antes que otra cosa y por eso lo disfrazan falsamente como un tributo antiobesidad.

L I. ¿Y el impuesto a los combustibles?

I D. También se ha vendido como un impuesto verde cuando no hay evidencia de su impacto en la reducción y captura de CO2. Es curioso que el gobierno hable de esto cuando ni siquera ha reglamentado la ley que fomenta el desarrollo de las energías alternativas. Además este impuesto también tendrá efectos inflacionarios que golpearán a los más vulnerables.

LI. Tengo entendido que esta reforma tiene como objeto aliviar la carga impositiva a las empresas, con el propósito de que éstas generen nuevos puestos de trabajo.

ID: Bajo la lógica de Pambelé sí, porque hay una reducción en la tarifa, pero lo cierto es que aun con la reforma tenemos una de las cargas impositivas más altas de renta para las empresas en toda la región. En adición nuestras empresas están plagadas de otras cargas tributarias, mientras tienen que enfrentar altos costos de energía, logística, cerco normativo, etc. La situación de competitividad empresarial del país es grave y necesita acciones de fondo.

LI. LOS IRREVERENTES hemos podido conocer que en el interior de su partido, el Centro Democrático, hay algunas personas que están con ganas de votarle al gobierno esta reforma tributaria.

ID: En el Partido tenemos que dar el debate. Cuando se debatió qué hacer frente al plebiscito defendí el NO por una cuestión de principios, más que de cálculo político. Acá también tendremos que defender las razones por las cuales no podemos acompañar este monumento al derroche y las malas políticas económicas.

LI. ¿Pero no cree usted que vale la pena presentar propuestas?

ID: Claro que sí, pero no para remendar las malas políticas del gobierno. Por eso estoy trabajando en un programa de Recuperación Económica que le propondrémos a los Colombianos de cara al 2018. Ese programa empieza por la racionalización del gasto píublico, la mayor eficacia del presupuesto, el estímulo a la inversión nacional e internacional, el estímulo a las nuevas empresas, la simplificación del estatuto tributario, la diversificación exportadora, la apertura y consiolidación de nuevos mercados, un mayor desarrollo de los mercados de capital, la profundización de la bancarización, la estabilidad en las normas para el desarrollo de negocios, la protección de la economía popular y un alineamiento con la tecnología,la innovación y la economía naranja entre otros.

LI. Debo preguntarle por una soberana majadería que ha circulado desde hace algunos días. Apareció una columna cuyo autor sostiene que usted es un socialista infiltrado en Centro Democrático, un marxista agazapado en el seno del partido del presidente Uribe ¿Algún comentario al respecto?

ID: (Risas) Usted conoce mi carrera académica, profesional e intelectual. Mi ideología está expresada en tres libros y en cientos de artículos. En Pecados Monetarios, La Economía Naranja y Efecto Naranja se puede apreciar cómo creo y predico una economía de mercado que debe procurar por generar beneficios sociales en la calidad del empleo, las oportunidades, la innovación, etc. Además he sido duro crítico de las sociedades donde el Estado se entromete en muchas decisiones del individuo o trata de asumir el control de todo. Soy además un crítico del modelo del socialismo del siglo XXI que ha llevado a la ruina a países como Venezuela. Valdría la pena que el columnista haga el esfuerzo de adquirir y leer esos libros y así despejará sus dudas.

L I. Para poner el asunto en el plano que merece, vale apuntar que hay un sector extremista, paranoico y anacrónico que sostiene algunas tesis que parecen sacadas de una de esas novelas policiacas que venden en los aeropuertos. Han llegado al extremo de decir que la senadora Paola Holguín también era comunista y trabajaba para el G2 cubano. También se ha aseverado que José Obdulio Gaviria es marxista y que yo (Ernesto Yamhure) soy ficha del partido comunista clandestino, es decir que soy de las Farc. Empieza la campaña presidencial y con ella este tipo de ataques ¿No le tema a la propaganda negra?

I D.  No me voy a detener a controvertir ataques bajos. Considero que la situación del país es muy compleja y lo que ahora necesitan nuestros compatriotas son soluciones a sus problemas, planteamientos hechos con altura y argumentos que convoquen. Ojalá en el Centro Democrático no caigamos en esas prácticas que solo alimentan el rechazo ciudadano.

L I. Se ha pretendido tender un manto de duda sobre su solvencia ideológica porque usted tiene un trato respetuoso con el senador del Polo Democrático, Jorge Robledo.

I D. Tenemos que superar los fanatismos de izquierda y derecha. Cuando Álvaro Uribe lanzó el Estado Comunitario, lo hizo pensando en superar ese debate anacrónico. Un Partido que predica el Centro ya superó ese debate. Hoy tenemos que seguir defendiendo la seguridad como valor democrático, una economía de mercado diversa, una política social efectiva para los más vulnerables, un Estado austero eficiente y creible y una constante participación ciudadana y teniendo una plataforma que una al país.

Respecto a lo de Robledo. Con él tenemos grandes diferencias ideológicas. Me atrevo a decir que hay asuntos en los que jamás vamos a estar de acuerdo. Pero en cambio hay temas en los que sí hemos coincidido como por ejemplo la oposición a la venta de ISAGEN. Para que no se angustien mucho: ¿Sabe quién tiene una buena relación con Jorge Robledo? Un señor que se llama Álvaro Uribe Vélez.

L I. ¿Cómo va su campaña por la candidatura del CD?

ID. Ha sido un año de mucho trabajo y lo seguiremos haciendo con la misma intensidad en el 2017. El Partido debe definir un mecanismo transparente y democrático para la selección de su candidato. Yo he propuesto y sigo insistiendo en llevar a cabo una consulta popular abierta. Creo que las convenciones o los procesos internos, dejan una bruma que poco estimula la credibilidad ciudadana.

LI. ¿Cómo recibió el Premio a los mejores líderes que le fue otorgado recientemente?

ID. Con alegría y humildad. Fue un proceso muy riguroso adelantado por la Fundación Colombia Líder con centenares de nominados y me honra que mi nombre haya quedado entre los diez, reconociendo a personas como Natalia Ponce, Zulia Mena, Diana Sierra, Claudia Triana o Monseñor Uribe, entre otros. Eso motiva a seguir trabajando por una política con altura y rigor académico.

@IrreverentesCol