Irene de 24 años, apareció degollada, con signos de violencia sexual, en la región de La India, en el municipio de Sucre, Santander. Irene se encontraba con uno de sus tres niños.

El miércoles pasado, su conyugue salió temprano para llevar a su hijo menor de dos años a cumplir una cita medica en Bucaramanga, mientras tanto, su hijo mayor de 12 años, regresaba de la escuela al medio día pero no halló a su madre ni a su hermanito.

Las autoridades encontraron el domingo el cuerpo de Irene pero hasta el lunes, nadie sabia aún por la suerte del menor de 4 años y por eso, periodistas en Santander, iniciaron una carrera contra el tiempo, mostrando por redes sociales la trágica historia y la fotografía del menor Juan Diego Franco Pérez.

Compartí la noticia en redes sociales esperando encontrar la solidaridad de la ciudadanía ante otro nuevo feminicidio agravado pero el silencio fue la sorpresa.

Mientras redacto esta columna, Lorenzo Lizarazo, el periodista que compartió la información, me informa que el cuerpo del niño apareció en una playa del río Carare, en donde la corriente lo depositó. Con cuatro años de vida, Juan Diego pudo presenciar la maldad del sujeto que sin contemplaciones, lo arrojó a la corriente y quizás fue testigo del cruel asesinato a su madre, de no ser el menor el testigo del homicidio a su madre, su madre presenció la muerte de su pequeño.

Soy animalista, y felicito al ministro de Medio Ambiente por llegar a la zona en dónde la bestialidad humana, también dio su mayor ejemplo, dando muerte a un osito. Felicito el despliegue que se suscitó en redes sociales este hecho de maltrato animal, pero asombra ver que tuvo más impacto nuestro oso, que la suerte de un menor desaparecido hace pocos días cuya madre campesina y vulnerable, fue cruelmente ultrajada.

¿Por qué no despertó la solidaridad la noticia de Irene y del pequeño Juan Diego? ¿acaso nos acostumbramos a la barbarie, nos acostumbramos a ver la miseria humana, nos acostumbramos a vivir en un país cuya ley esta solo en el papel, cuyos órganos de control, son lugares burocráticos?

Me sorprendo una y otra vez, no perder la capacidad de indignación y ojalá el Estado no se sorprenda si el día de mañana, surge un grupo que comience a ejercer la justicia que no vemos, a mano propia; pero espero que antes de que esto ocurra, se formen grupos a lo largo y ancho de la geografía nacional, encaminados a rescatar los valores y a revaluarnos en el rol como ciudadanos.

Fiscalía General de la Nación, urge encontrar al asesino.

P.D. Yo no salgo a marchar para demostrar apoyo a un político o a un partido, yo salgo a marchar porque no veo Estado, yo marcharé para decirle a este presidente, a las instituciones y a la clase política actual, que estamos ahogados de la corrupción y de la falta de justicia.

@LeszliKalli

Publicado: marzo 22 de 2017