Cuando se quiere se puede. Es la lectura que queda de ver el avance de las obras de construcción de los intercambiadores viales de PQP (Papi Quiero Piña) y Fátima, que adelanta la Alcaldía de Floridablanca con el auspicio de la Gobernación de Santander; obras que dinamizarán la movilidad vial e impactarán el desarrollo del área metropolitana.

Estas dos obras son de suma importancia y demandan la paciencia de los usuarios de estas vías ante las incomodidades generadas durante todas las fases de su construcción. Los beneficios pronto podrán ser apreciados y valorados en términos de rentabilidad social, sirviendo de ejemplo para todos los mandatarios de la región y para aquellos que aspiren a gobernar las entidades territoriales. 

La gestión pública de jóvenes mandatarios que  se arriesgan por macro proyectos de inversión con garantía de cierre financiero, y convencidos de quedar registrados en la historia de sus pueblos como verdaderos políticos, es lo que parodia la frase histórica de John F Kennedy sobre la célula fundamental de la administración pública: “municipios administrativamente ágiles, políticamente vigorosos, fiscalmente eficientes y hombres comprometidos con el bien común, constituyen la simbiosis llamada a transformar la vida de una nación”.

La descentralización administrativa de las entidades territoriales que comenzó en 1986 y se fortaleció con la Constitución de 1991 mantiene enemistad fuerte con las fuerzas que desde el altiplano quieren un retroceso en esa institución, por lo que gestiones que transcienden se convierten en blanco de esa misma rivalidad y adversidad que aún no se resuelve.

Floridablanca con esas dos obras, mas toda la gestión realizada por su alcalde Héctor Mantilla, está progresando y recuperando el tiempo de una histórica disputa de poder que impidió en el pasado la armonía y el buen clima institucional del que hoy goza. La recuperación del Megacolegio Rio Frio en el Barrio González Chaparro, un elefante blanco heredado, es la  muestra fehaciente de gobernar sin espejo retrovisor pensando sólo en el bien común. Pronto los estudiantes de ese municipio tendrán acceso a un imponente centro educativo que fue recuperado luego de gestiones del alcalde ante el gobierno nacional. Y se le debe abonar que sin meterse en la disputa de los errores en la construcción del portal de Metrolinea en Papi Quiero Piña, logró con su gestión que el gobierno del Presidente Iván Duque se interesara y aportara los recursos para recuperar ese otro elefante.

Ahora necesitamos en materia de movilidad del área metropolitana, integrar el tercer carril y la ampliación del puente García Cadena con el viaducto La Novena, proyectando la construcción de un intercambiador vial ente el sector del Diamante-Motoreste y La Salle-La Victoria, para desembotellar y conectar rápidamente el sur con el sector de la ciudadela.        

@AlirioMoreno

Publicado: septiembre 26 de 2018