Se ha vuelto normal que los debates sobre desarrollo empresarial se limiten a una confrontación entre los derechos de los trabajadores versus los derechos económicos de las empresas. Esto lo suelen aprovechar algunos sectores políticos para hacer populismo irresponsable, a costa de levantar nuevas barreras para las empresas y los emprendedores. Esta categorización es tendenciosa y peligrosa dado el estado actual de la economía, pues hoy es cuando más necesitamos dinamizar la generación de empresas y promover la creación de nuevas oportunidades.

Siempre hemos sostenido que las empresas son el motor del desarrollo: por los empleos que generan, los impuestos que pagan y el aporte al tejido social que siembran en su entorno. Pero lastimosamente estas se han tenido que enfrentar un ambiente hostil en los últimos años, enfrentándose a excesivas barreras regulatorias, trámites innecesarios, una altísima carga tributaria y cambios normativos constantes. Todo lo anterior sumado a los altos costos laborales, se han convertido en una talanquera para su crecimiento, formalización y existencia.

En medio de la cuarta revolución industrial que estamos viviendo, las empresas requieren ajustar flexiblemente su fuerza laboral ante los shocks de demanda o cambios tecnológicos.  Ante la incertidumbre, la gestión del talento humano afecta la dinámica empresarial, haciendo que sus decisiones sobre la fuerza de trabajo sean contrarias a lo que todos buscamos, que es la consecución de prosperidad y la generación de bienestar social. 

Se han venido ampliando y generado nuevos fueros que hacen más inflexible el mercado laboral, generando mayores costos para el aparato productivo, el cual se encuentra con las manos atadas a la hora de decidir contratar o desvincular a quienes se encuentren bajo estas protecciones especiales, *cuando exista una causa objetiva que lo amerite*. 

No se trata de poner por encima los derechos de las empresas, sino de equilibralos y entender cuál es el posible impacto en la generación de empleo de calidad y tomar en cuenta los costos en que incurren las empresas. Vale la pena aclarar que estos costos de transacción golpean más fuertes a las empresas pequeñas, que tienen menor capacidad de adaptación. Para una empresa de 10 trabajadores, tener 3 en esta situación representa una baja significativa en su productividad que incluso puede llegar a hacerla inviable y afectar a un número mayor de personas y familias. Para darles una idea, es muy frecuente encontrar empresas donde algunos colaboradores que no se encuentran enfermos, se “incapaciten” y deban ser reubicados, generando todo tipo de dificultades, ausentismo y sobre costos. 

Los fueros sirven para proteger grupos vulnerables en condiciones de debilidad manifiesta, pero debemos tener cuidado de no generar abusos que generen desconfianza e incentivos perversos para la promoción del empleo. La rigidez en la estabilidad laboral reforzada, se puede convertir fácilmente en inestabilidad reforzada, todo lo contrario de lo que busca promover, estimulando la decisión de no contratar personas que puedan caer bajo alguno de los fueros amparados. Mejor conocida como selección adversa. Para ponerlo en otras palabras, estas nuevas regulaciones pueden derivar en que los empleadores prefieran vincular únicamente a hombres, entre 30-40 años, sin ningun problema de salud y sin ánimo de casarse o ser padres, para evitar trámites y costos asociados a un trabajador que pueda ser cobijado por los beneficios de los famosos fueros.

Es necesario generar espacios para que los trabajadores logren desarrollarse, y con mayor razón, cuando estos sufran de alguna condición que requiera de una especial protección. No obstante, estos deben estar sujetos al deber de no abusar del derecho que los asiste, ni de la buena voluntad de su empleador. 

Uno de los retos más importantes que tiene el país, es la generación de empleo y debemos Pararle-Bolas a la manera correcta de hacerlo, en lugar de hacer cada vez más rígido la normatividad laboral, debemos impulsar reformas inclusivas que faciliten y flexibilicen la contratación formal, digna y realista de nuevos trabajadores.

@gabrieljvelasco

Publicado: marzo 25 de 2019