Cuando era candidato, el presidente Duque aseguró que una vez estuviera en el gobierno, haría lo necesario para rescatar la economía nacional. Lo suyo no eran promesas de político en campaña, sino un compromiso que en tan solo 10 meses se ha venido cumpliendo al pie de la letra.

Una de las principales fuentes de riqueza de Colombia son los hidrocarburos. El petróleo y el gas, generan los ingresos que necesita la nación para cumplir sus metas de desarrollo. Durante el gobierno de Juan Manuel Santos -seguramente por imposición de los terroristas de las Farc-, el país suspendió la exploración de nuevos yacimientos de petróleo y gas. Desde hace 5 años, no se firmaba un solo contrato, lo cual era reflejo de la falta de una política pública seria en materia energética y, por supuesto, el síntoma de la desconfianza que despertaba el anterior gobierno en los inversionistas privados, tanto locales como extranjeros. 

El gobierno Duque no llegó a quejarse sino a trabajar, empezando por identificar los mecanismos necesarios para reactivar la industria petrolera. Este año por lo menos se firmarán 40 contratos de exploración y perforación.

Adicionalmente, hasta la fecha, la Agencia Nacional de Hidrocarburos ha recibido cerca de 40 solicitudes de incorporación de áreas para la celebración de contratos de exploración y perforación, en el marco del nuevo proceso permanente de asignación de áreas. 

Pero para que ese reverdecimiento fuera posible, fue necesario hacer una actualización del mapa de tierras, tarea que no se hizo durante los 8 años de Santos en el que el ministerio de Minas y la Agencia Nacional de Hidrocarburos, funcionaron como directorios politiqueros y no como entidades fundamentales para el desarrollo económico.  

Uno de los nombramientos más importantes del gobierno Duque fue el de Luis Miguel Morelli, un funcionario con más de 28 años de experiencia en el sector petrolero, sumada al conocimiento regional que es donde se producen estos recursos y una sólida fidelidad doctrinaria con el presidente Duque y el expresidente Uribe. 

Morelli, con su equipo, diseñó una estrategia llamada Proceso Permanente de Asignación de Áreas, #PPAA, que consiste en hacer que los procesos de participación para la exploración y producción no se realicen en fechas específicas sino durante todo el año. Una primera acción fue la firma de cinco contratos offshorecon empresas de talla mundial como son Repsol, Shell, Noble Energy, Exxon Mobil y Ecopetrol, y el anuncio de celebrar cuatro más en los próximos meses con otra importante multinacional del sector. En este sentido, y entendiendo la relevancia regional que se deriva de las actividades de exploración costa afuera, Morelli y el muy exitoso alcalde de Barranquilla, Alex Char, y el viceministro de Minas, firmaron un convenio que ofrece a la capital del Atlántico como “enclave estratégico” para el desarrollo de las exploraciones de petróleo y gas costa afuera. Esto significará un dinamismo para la economía de esta región y para el consumo de bienes y servicios a nivel nacional. 

Otra de las acciones del #PPAA, es la de abrir en subasta pública la oferta de áreas que la ANH tiene en su poder. En una primera subasta, se recibieron 19 ofertas de empresas privadas para la exploración de 11 áreas de petróleo y gas. Esta subasta contará con tres momentos más, haciendo que cada vez, las ofertas sean mejores para el país.  Adicionalmente, el #PPAA permite a las empresas proponer sus propias áreas de exploración mediante incorporación de áreas no ofertadas, y en este sentido, se recibieron 38 solicitudes. Para el segundo semestre, Morelli lanzará una nueva oferta de áreas, esta vez enfocadas a gas, dada la urgencia que tiene el país de encontrar nuevas reservas de este hidrocarburo. 

Por último, pero no menos importante, la ANH está buscando que empresas medianas y pequeñas del sector, puedan acceder a campos no desarrollados o menores, que no despiertan el interés de los grandes. La llamada “Liga B” podrá adicionar a la canasta energética, nuevos barriles de manera temprana. 

La economía no se reactiva con discursos ni con publicaciones en las redes sociales, sino con hechos concretos. En tan solo 10 meses, el gobierno del presidente Iván Duque ha hecho lo que le corresponde para resucitar el sector que mayores ingresos le genera a la nación: el del petróleo y el gas, inadmisiblemente maltratado y abandonado durante la administración de Juan Manuel Santos. 

Además de estimular la exploración y producción costa afuera, el gobierno empezó a poner su mirada en regiones estratégicas, que hoy se encuentran en manos de la criminalidad. Es el caso del Catatumbo, donde la Agencia Nacional de Hidrocarburos invertirá más de $60 mil millones de pesos.

Con la entrada del Estado a hacer exploraciones, se empieza una fase de recuperación y control territorial, pues gracias al desgobierno de Santos, la región del Catatumbo se inundó de cultivos ilícitos y se llenó con delincuentes de la peor catadura.  

Que no quepa la menor duda: si algo hay que reconocerle al gobierno de Iván Duque es que en tan solo 10 meses, logró disparar la industria petrolera de Colombia. 

@IrreverentesCol

Publicado: enero 25 de 2019