Sergio Fajardo comentó durante la campaña presidencial que una de las cosas que nos había enseñado el pueblo era la falta de coherencia política, además que no se volvería a lanzar para la presidencia en las próximas elecciones del 2022. Dicho esto, el mismo Fajardo en días recientes en la W Radio al preguntársele si estaría dispuesto a lanzarse al ruedo político de nuevo, contestó que no lo descartaría. ¿Dónde está la coherencia política de Fajardo? 

A su vez, el Dr. Alfonso Gómez Méndez comentó, con respecto a la famosa consulta anti corrupción en una entrevista a Ecos del Combeima, que: “Este mecanismo no era el ideal, no se puede desconocer la participación ciudadana pero no era el mecanismo para luchar contra la corrupción, les reconozco la habilidad a los organismos que fueron creativos e imaginativos pero esta Consulta así planteada no tenía mucho que ver con la lucha frontal contra la corrupción. El principal estatuto anticorrupción es el Código Penal, apliquémoslo simple y llanamente”.

Más adelante, sugiere Gómez Méndez que tanto el senador Robledo, como la senadora Lozano, llevan varios períodos en el Congreso y no por eso significa que sean corruptos, as. 

A todas estas, ¿el senador Robledo se habrá leído las preguntas de la consulta anti corrupción? ¿Cuántos períodos lleva? Más de cinco, creo. Nada más incoherente que ver al senador Robledo pegándose un tiro en el pie. 

A su vez, el joven abogado Daniel de Andreas, plantea que: Con los acontecimientos de los dos últimos años, los mecanismos de participación se van a volver en la constante para proyectar a cualquier político. 

Cada votación será un carísimo acto de campaña, sin importar si está llamada a tener efectos prácticos. Todos aplaudirán que somos una democracia sólida mientras los recursos públicos se despilfarran en la consolidación del capital político del caudillo de turno que se abandere de la causa usando recursos públicos para fines particulares.

¿Cuánto nos ha costado las diferentes consultas en los últimos dos años? 

  1. $350.000’000.000 millones costó el Plebiscito por la paz.
  2. $40.000’000.000 la Consulta Liberal.
  3. $33.000’000.000 las consultas interpartidistas de 2018.
  4. $230.000′.000.000 la segunda vuelta presidencial.
  5. En sólo 2017 se llevaron a cabo 7 consultas populares, hay unas cincuenta más por hacer sin preverse resultados vinculantes en ningún caso pero que proyectan a políticos preocupados por los asuntos medioambientales dentro de sus medios locales.
  6. $300.000’000.000 la consulta anti corrupción.

En menos de dos años, se han ido a la caneca más $1’000.000’000.000 en votaciones absolutamente innecesarias. No está de más, que nos replanteemos si la finalidad de la hacienda pública consiste en ser la caja menor de los politiqueros de turno.

Como colofón a esta divina comedia, la Revista Semana, en su momento, diseñó una portada donde aparecían los actores del Polo Democrático involucrados y/o comprometidos con el escándalo de la calle 26 durante la alcaldía de Samuel Moreno Rojas.

Se encontraban las principales cabecillas del momento: Petro Gustavo, el mismo senador Robledo, la Dra. López quien reemplazaría a Samuel Moreno sosteniendo que todo fue a sus espaldas, al mejor estilo de quien sabemos. Todos del Polo Democrático. No, se salvaba nadie. Inclusive, aparecía el hermano de Samuel, involucrado en varios escándalos de corrupción durante su alcaldía en Bucaramanga. Todos ellos, al final, se pusieron de regeton la consulta anti corrupción junto con el senador Navarro, tal vez el menos corrupto de todos ellos. 

Lo más paradójico, es que mientras las niñas caprichosas hacían el efecto mediático de la consulta anti corrupción bailando regeton en la Plaza de Bolívar, pobre Bolívar, en la ciudad de Neiva se produjo la captura de 8 concejales de la ciudad. Es decir que en la práctica Neiva se quedó sin concejo. Varios de ellos, del mismo Partido Verde al cual pertenecen estas niñas.

Lo peor de todo, es que el pueblo esta vez fue vilmente engañado por unas niñas caprichosas cuya verdadera intención era, y es, aspirar a la Alcaldía de Bogotá para las próximas elecciones del 2019, que está  a la vuelta de la esquina. 

Es decir, que como bien lo comenta Andreas, la niña caprichosa Claudia López utilizó la consulta anti corrupción como mecanismo para proyectarse a la Alcaldía de Bogotá y todos, as, contentos, as.

Vaya coherencia política.

Puntilla: Mientras tanto, ¿alguien me puede explicar si a las 2.30 Pm el principal punto de Corferias se encontraba vacío, de dónde salieron los 11 millones de votos? ¿Alguien me puede explicar si el señor Registrador Galindo estaba autorizado para dar un boletín de prensa a los medios de comunicación sobre la cantidad de personas que supuestamente ya habían votado? ¿De dónde salieron 11 millones de votos? ¿De dónde? Lo creen bobo, a uno.

@RaGomezMar

Publicado: septiembre 4 de 2018