Los 5 precandidatos uribistas acordaron la fórmula para elegir al candidato presidencial. Es necesario que se suspenda la guerra sucia.

Luego de un debate interno en el seno del Centro Democrático, los precandidatos presidenciales de la colectividad uribista, Carlos Holmes Trujillo, Rafael Nieto Loaiza, María del Rosario Guerra, Paloma Valencia Laserna e Iván Duque, llegaron a un acuerdo respecto del mecanismo que se implementará para escoger al candidato único antes de que termine este año.

El objetivo de los 5 precandidatos es el de disipar las dudas y liquidar rumores que han venido surgiendo con el avance de la campaña.

Uno de los precandidatos, en diálogo con LOS IRREVERENTES, confirmó que en distintas regiones del país empezó a difundirse la versión de que el partido del presidente Uribe hará coalición con el exvicepresidente, Germán Vargas Lleras.

Aquello, como es natural, hace daño y se constituye en un factor que desestimula a las bases partidistas.

Durante los últimos meses, los precandidatos analizaron las distintas alternativas que había sobre la mesa: la consulta popular abierta o cerrada, el cónclave en el que participarían algunos directivos del CD, la convención o el “dedazo” del expresidente Uribe. Ninguna de ellas generó consenso entre los 5 aspirantes uribistas.

Así, arribaron a una fórmula que gozó del respaldo de todos: la realización de una serie de encuestas en distintas regiones del país, las cuales servirán para medir los niveles de aceptación ciudadana de cada uno de los precandidatos.

El ejercicio consistirá en que aquellos que registren el nivel más bajo, se retirarán de la contienda, hasta que se defina cuál de todos es el que tiene una mayor acogida ciudadana.

Como todas las fórmulas, ésta no es perfecta, pero debe ser aceptada e impulsada, pues se constituye en un aporte muy significativo con miras a lograr lo que más requiere en este momento el CD: tener candidato único.

Para que el procedimiento sea legítimo y goce del respaldo de las bases uribistas, resulta fundamental que el proceso de las encuestas se realice de forma gallarda y que los 5 aspirantes compitan sin caer en descalificaciones o guerras sucias.

Esta advertencia es necesaria por cuenta del comportamiento equivocado, poco profesional y francamente lamentable de la señora Gloria Isabel Ramírez, Gloriza, quien sin autorización ni conocimiento del precandidato Iván Duque, se ha dado a la innoble tarea de difundir rumores falsos, calumniosos e injuriosos de algunos precandidatos uribistas.

El doctor Duque, que es un hombre decente, ha asegurado que las deleznables acciones emprendidas por su asesora de prensa no tienen su beneplácito. Pero lo cierto es que la presencia de esa persona durante el proceso que está comenzando, alimenta la desconfianza y  le presta un flaco servicio al esfuerzo por mantener la concordia y la unidad en el seno de la colectividad.

Las bases serán tenidas en cuenta

Uno de los elementos más importantes de la fórmula adoptada es que, en todo caso, la opinión de la militancia uribista será tenida en cuenta y ésta será determinante a la hora de definir el nombre de la persona que asumirá la candidatura para llevar al Centro Democrático a la presidencia de la República.

El uribismo es una corriente integrada por militantes activos, preocupados por el devenir del país. Quienes hacen parte del partido fundado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez no son apáticos, razón por la que su opinión y su favoritismo por uno u otro aspirante, son elementos que inclinarán la balanza.

Se entra entonces en tierra derecha. El CD, por fin, tendrá a su candidato presidencial, hecho con el que empezará en serio la campaña que seguramente concluirá con su victoria en las elecciones del año entrante.

@IrreverentesCol

Publicado: octubre 19 de 2017