Cada vez se hace más evidente la razón por la que Iván Cepeda, ‘Don Iván’, estaba tan interesado en que el país no conociera la totalidad del testimonio de Juan Guillermo Monsalve, ni que hubiera oportunidad de que la opinión pública pueda seguir en tiempo real el proceso contra el expresidente Uribe. 

La investigación contra el exmandatario se soporta, fundamentalmente, en el testimonio de Monsalve a quien la corte suprema interrogó sin presencia de la Procuraduría ni de la defensa del presidente Uribe, algo absoluta y totalmente irregular y sospechoso. 

El país pudo conocer la diligencia adelantada por Sandra Yepes -quien fungía como auxiliar del beodo José Luis Barceló- en la que Monsalve dijo un mundo de mentiras. Tal era el nivel de la farsa que hasta la magistrada, muy risueña y cariñosa con el testigo, le soplaba las respuestas y los nombres que debía incluir en su declaración.

Con el paso del tiempo se ha descorrido el velo que protegía a Monsalve, el falso testigo al servicio de Cepeda. 

Se han conocido los pagos que su familia recibió a través de una ONG a la que ‘Don Iván’ -tan generoso él- le ha donado una importante porción de su salario. También aparecieron los bienes que adquirió la esposa -o concubina- de Monsalve durante los meses en los que, ¡oh coincidencia!, declaraba contra el expresidente de la República.

Resulta que una persona que está privada de la libertad desde hace más de 15 años y su compañera permanente que tenía serias dificultades económicas al punto de que recibían “auxilios humanitarios” de la ONG amiga de ‘Don Iván’, resultaron comprando una finca en la zona de mayor valorización en la zona cafetera. 

¿Quién lo entiende? No tienen dinero para sobrevivir, pero sí hay recursos para adquirir una finca de 20 hectáreas en el departamento de Risaralda. 

Lo cierto es que el entramado de Monsalve se vino al suelo. Cepeda, Coronel, el magistrado Reyes y demás articuladores del complot contra Uribe, necesitaban -a toda costa- que ese falso testigo continuara en la penumbra. Su existencia era parecida al mito de los billetes de mil dólares: todos han oído de aquellos, pero nadie los ha visto. 

Los antecedentes con otros falsos testigos al servicio de Cepeda que han sido descubiertos, deben encender las alarmas respecto de Monsalve. 

Bien vale la pena revisar con atención el caso de Carlos Enrique Areiza, quien hace algunos años hizo unas falsas declaraciones contra el doctor Álvaro Uribe Vélez. Cepeda, le ofreció – y le entregó- gruesas sumas de dinero. También le prometió tramitarle asilo político a su familia -como ha hechos con otros  falsos declarantes; hoy, la pareja de Monsalve se encuentra refugiada en Canadá-, todo a cambio de que dijera que Uribe es un paramilitar. 

Areiza, a través de una carta manuscrita -cuya autenticidad está certificada por peritos grafólogos- confesó el entramado criminal puesto en marcha por ‘Don Iván’. A las pocas semanas de haber hecho pública su misiva, fue asesinado a la entrada de su casa en Bello, Antioquia. 

El reconocimiento escrito de Areiza, resultaba extremadamente incómodo.

Con ese precedente, corresponde que las autoridades penitenciarias de Colombia garanticen la vida de Monsalve. Ahora que se ha conocido el nivel de sus mentiras, de los dineros que él y su familia han recibido, la existencia de las propiedades que se tramitaron a nombre de su mujer, Deyanira Gómez y de su señora madre, la muy humilde Marina de Monsalve, es evidente que en cualquier momento ese criminal querrá confesar lo que quienes han tenido oportunidad de ver en el contenido completo y sin ediciones del expediente Uribe, han podido concluir: la operación criminal que montó Cepeda, utilizándolo a él para estructurar un falso expediente que sirvió para que la politizada corte suprema de justicia de Colombia, ordenara el secuestro del expresidente Uribe Vélez. 

La vida de Monsalve debe ser protegida. El INPEC tiene la misión de asegurar que ese delincuente sea confinado en un pabellón de máxima seguridad con severos controles, para evitar a toda costa que el epílogo de la vida de ese sujeto sea similar al de Carlos Enrique Areiza, otro falso testigo que también se le cayó a ‘Don Iván’

@IrreverentesCol

Publicado: septiembre 20 de 2020