Desde hace más de dos años se esperaba el testimonio del exsenador Bernardo Ñoño Elías. Misteriosamente, ninguna autoridad había permitido que él contara, de cara al país, lo que conoce del entramado de corrupción de Odebrecht. 

Pero llegó la hora. Elías fue convocado en condición de testigo al juicio que se adelanta en contra del santista exdirector de la ANI -Agencia Nacional de Infraestructura-, Luis Fernando Andrade quien, valga decir salió del país hace varios años y será muy difícil devolverlo en caso de ser condenado. 

En su declaración, Elías dio detalles puntuales de la manera como el gobierno de Santos favoreció ilegalmente a Odebrecht para efectos de que esa empresa se quedara con el contrato de la construcción de la carretera Ocaña-Gamarra, obra que favorecía a la familia de la exministra Gina Parody. 

En efecto, los Parody son dueños del puerto Andalucía, ubicado en Gamarra (Cesar). Llama poderosamente la atención que la carretera entregada a dedo a Odebrecht fue trazada para que desembocara en las inmediaciones del puerto. 

Sabiendo que su familia se beneficiaba con dicha construcción, Parody y su esposa Cecilia Álvarez Correa -ambas ministras de Santos- participaron y aprobaron el documento CONPES 3758 en el que en uno de sus apartes -página 17- dice textualmente: “Actualmente se están definiendo importantes inversiones para cuatro puertos ubicados en Gamarra, Cesar”. Uno de esos 4 puertos es el de los Parody. 

En palabras de Elías, “Roberto Prieto iba a mi casa en compañía de Enrique Riveira” para hablar de esa obra. Riveira, que fue secretario privado de Santos, también está emparentado con la familia Parody, toda vez que está casado con uno de los miembros y socios de ese clan -también hermano de la exministra de Educación-, Manuel Parody.

A pesar de que distintos conceptos jurídicos, entre ellos uno del Consejo de Estado coincidían en que el tramo Ocaña-Gamarra debía ser sometido a licitación pública, la entonces ministra de transporte Cecilia Álvarez dio la orden de que la obra fuera entregada a través de ‘otrosí’, como efectivamente ocurrió. 

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Lo cierto es que gracias a esa operación de corrupción, Odebrecht se quedó con una multimillonaria suma de dinero y parte de ella fue entregada para fondear ilegalmente la campaña reeleccionista de Juan Manuel Santos. 

El 30 de julio de 2017, LOS IRREVERENTES publicaron las fotografías de un acto político que tuvo lugar en el departamento de Córdoba en mayo de 2014, antes de la primera vuelta presidencial.

En ese evento, organizado por Ñoño Elías participó el polémico Roberto Prieto.

En su declaración ante la justicia el exsenador, hoy condenado por ese escándalo, confesó que para los días en que tuvo lugar la manifestación proselitista, él le entregó la suma de $800 millones de pesos a Roberto Prieto. 

Es indignante que hasta ahora el país haya conocido la verdad. Urge que la justicia envíe un mensaje en el sentido correcto. No es posible que la única persona encarcelada sea el exparlamentario Elías Vidal y que los otros responsables, las exministras Parody, Álvarez, el señor Roberto Prieto y, por supuesto, el expresidente Santos -que fue el beneficiario directo de ese entramado de corrupción- continúen impunes, sin dar las explicaciones del caso y asumiendo las consecuencias de sus actuaciones evidentemente ilegales. 

Además de proteger a Bernardo Elías y su familia, es importante que la justicia proceda contra las personas que fueron delatadas por él. 

@IrreverentesCol

Publicado: febrero 25 de 2021