Importante, necesario y muy oportuno fue el discurso respetuoso, pero muy sincero que pronunció el presidente del Senado de la República, Ernesto Macías Tovar, durante el acto de posesión del presidente Iván Duque.

Macías, que es un hombre de partido, planteó en su intervención una clara y ajustada radiografía de la Colombia que está recibiendo el presidente Iván Duque. No hay una cifra de las citadas por el presidente del Senado que no se ajuste a la realidad.

Los hechos son tozudos e insoslayables. El gobierno infame de Santos destrozó a nuestro país en distintos frentes. Esa es la realidad y el corte de cuentas, gústele a quien le guste, hay que hacerlo.

Así como todas las empresas tienen que realizar cierres contables, los nuevos gobiernos deben empezar con una revisión detallada del estado de la nación para trazar sus políticas con base en realidades y no en fantasías.

Es natural que los amigos del gobierno anterior se sientan escandalizados con el discurso de Macías, pues aquellos estaban acostumbrados a encubrir, mimetizar y hasta falsificar las cifras, en aras de agradar al hoy expresidente Juan Manuel Santos.

El deber del senador Macías, como cabeza de uno de los 3 poderes públicos, es el de decirle la verdad al país, sin ambages ni engañosa cortesía. ¿Acaso no es cierto que la economía colombiana padece una evidente desaceleración? ¿Es inexacto decir que los cultivos ilícitos crecieron de forma exponencial en los últimos 8 años? ¿No era necesario pedir respetuosamente que las investigaciones judiciales por hechos de corrupción arrojen resultados?

El diagnóstico planteado por el senador Macías fue muy completo, razón por la que éste fue recibido con alborozo tanto por la dirigencia del Centro Democrático como por la base del partido.

Uno de los puntos más importantes de aquel discurso es el de la justicia. El saqueo de que fue víctima nuestro país no puede quedar impune. Colombia demanda castigo para los violadores de los Derechos Humanos, pero también exige que aquellos que se nutrieron ilícitamente con la savia de la República sean castigados judicialmente. El expresidente Santos hizo del erario un predio en el que él fungía como amo y señor.

La sociedad se conduele con el robo del dinero público. La sociedad resiente que los recursos de la Hacienda sean sustraídos afrentosamente como en efecto sucedió a lo largo de estos dramáticos 8 años del gobierno que acaba de culminar.

Así las cosas, será el Congreso, ese mismo que preside el doctor Ernesto Macías, el que avoque la investigación y el muy posible antejuicio político contra el sujeto que hasta hace poco ocupó la presidencia de la República.

Santos, indefectiblemente, deberá ser investigado y castigado por todos los delitos y abusos que cometió mientras estuvo al frente del gobierno nacional.

No hay entonces una sola línea, ni siquiera una sola palabra que le haya sobrado al discurso del senador Macías. Al contrario: algunos creen que al inventario realizado por el presidente del Congreso le quedaron faltando algunas cositas.

@IrreverentesCol

Publicado: agosto 8 de 2018