Se aproxima la fecha en la que el presidente Uribe tendrá que atender la canalla citación a indagatoria que le hizo la corrupta sala de instrucción de la corte suprema de justicia, tribunal que no está de más recordar, está integrado por magistrados corruptos que acostumbran vender sus decisiones judiciales.

Uribe es víctima de una justicia politizada que, contra todo pronóstico, en vez de encarcelar al cabecilla del cartel de los falsos testigos, el senador comunista Iván Cepeda, resolvió procesar al expresidente de la República, contra quien Cepeda lleva intentando comprar testimonios durante más de 10 años. 

Hay que repetir una y mil veces: la corte suprema, a través del beodo exmagistrado José Luis Barceló -el que en eventos sociales y en vulgar estado de embriaguez repetía a los cuatro vientos que encarcelaría al presidente Uribe-, prefabricó un proceso contra el expresidente de la República. Más de 20 mil comunicaciones suyas, fueron interceptadas de manera ilegal y el magistrado auxiliar que llevó a cabo ese plan criminal, en vez de ser procesado penalmente, terminó nombrado -premiado- en un alto cargo en la JEP, tribunal diseñado para garantizar la impunidad de los terroristas de las Farc. 

Uribe, el hombre que salvó a Colombia de la hecatombe terrorista, que impidió que nuestro país quedara en las garras de las Farc, grupo criminal que en 2002 tenía perfectamente sometido al territorio nacional, que luchó abierta y decididamente contra el narcotráfico en todas sus manifestaciones, está siendo objeto de una ignominiosa venganza por parte de las viudas del crimen organizado que, valiéndose de la putrefacta administración de justicia, erigieron un montaje que desembocó en el llamado a indagatoria del próximo 8 de octubre. 

Decenas de miles de uribistas, han expresado en sus respectivas redes sociales que “lo que es con Uribe, es conmigo”. El mensaje de solidaridad es muy honroso y generoso, pero se necesita mucho más. 

Twitter,Facebook, WhatsApp e Instagram, son herramientas muy importantes para la acción política contemporánea, pero no son suficientes. El llamado debe ser para que la gente que tiene un sentimiento de solidaridad hacia el presidente Uribe, se bote a las calles el día de la miserable indagatoria que tendrá lugar en el norte de Bogotá. 

Convocatoria mundial de apoyo al Presidente Uribe

Así mismo, habrá lugares de encuentro en otras ciudades del país y en el exterior. Lo importante, es enviar un mensaje claro y contundente: el presidente Uribe no está solo frente a esta bellaquería que se ha alzado en contra suya.

Así mismo, va siendo hora de que el presidente Iván Duque fije públicamente su opinión frente a esta insoportable situación. Sus electores, son los seguidores del presidente Uribe y ellos esperan un mensaje suyo. Es evidente que él, por su condición de Jefe de Estado, tiene el deber de respetar las decisiones de los jueces, pero este precepto tiene lugar cuando las decisiones son ajustadas a la ley no responden a criterios politiqueros, como efectivamente es la citación que se ha extendido en contra del doctor Uribe Vélez. 

La justicia colombiana está completamente descompuesta. La corte suprema de justicia, esa misma que facilitó la fuga del narcotraficante alias Jesús Sántrich, juega con fuego al pretender procesar al señor presidente Uribe, un hombre honesto al que Colombia jamás tendrá cómo pagarle por todo lo que hizo por ella. 

@IrreverentesCol

Publicado: septiembre 16 de 2019