Hoy, a dos horas de Bucaramanga en el Páramo de Santurbán, Dios me dio el privilegio enorme de ver tres hermosos cóndores en el cielo más azul y despejado que envuelve nuestra fábrica de agua en los dos santanderes. Lloré de la emoción mientras los veía libres y soberanos cruzando este imponente paisaje; dieron varias vueltas demostrando su grandeza y desaparecieron detrás de un cerro.

Tenemos en el Páramo de Santurbán, más de 36 especies de frailejones, de los cuales, 7 son endémicos del área. Me siento orgullosa de tener esta bandera desde el momento en el que se creó el movimiento para la defensa del Páramo. Hoy puedo decir y comprobar, que no me monté en la causa por politiquería, he defendido este lugar desde el año 2008 y juro que daría mi vida para protegerlo.

Aquí se nos van por un bolsillo sin fondo, nuestros recursos naturales, nuestros árboles, animales silvestres y lugares sagrados. En manos de gobernantes inescrupulosos y títeres de ellos, nuestras ciénagas se convierten en basureros como lo hizo Richard Aguilar y su papá, quién sabe por cuántos pesos, y puso en jaque la Ciénaga San Silvestre en Barranca, corredor del jaguar y el perrito de agua conocido como Manatí.

Y ni que decir la tristeza que produce ir a las Salinas en la alta Guajira, el turismo sin control, convirtió en un basurero ese hermoso lugar que alguna vez fue.

Tengo pasajes gratis casi que a cualquier destino alrededor del mundo, pero siempre escojo como destino Colombia. Tengo un lugar mágico en el Tairona, llamado Casa Grande, el cual me permite desconectarme y llenarme de buena energía rodeada de naturaleza (mientras practico en vano una y otra vez, mantenerme en pie en la tabla de surf). Hace dos años muy adentro del Rio Mendihuaca, mientras me bañaba, se me desgarró el alma al ver como bajaban por el curso del rio más de 70 pilones de madera de forma ilegal. Madera de la Sierra Nevada que cada día por nuestra culpa es más Sierra sin nieve por la motosierra que quita su vida para comercializarla a los ojos de las autoridades ambientales, que pasan por alto el tráfico. Más de tres veces por semana, bajan más de 220 pilones de madera y nadie dice nada. El negocio es redondo. Todos se lucran de ti Colombia porque no tienes dolientes, porque nuestros gritos se convierten en conflictivos, en problemáticos a la hora de señalar al corrupto que causa esto.

Yo decido dar un grito más alto, más estructurado desde un espacio llamado congreso, pero en el salto para llegar allí, incomodo a unos y otros.

Nacemos, crecemos, unos se casan, otros se separan, cambiamos de posturas después de las experiencias. Hablamos de cómo nos sentimos, pero mal haríamos, en quedarnos quietos, inamovibles, en silencio y resignados ante los atropellos.

Espero que mi voz no se apague, espero que mi voz no la apaguen y si usted decide apoyarme en esta causa que no es campaña sino causa, lo invito a que me conozca y si está de acuerdo, sume su apoyo a través del voto el 11 de marzo.

Número 52, las mismas semanas que tiene un año.

52 al Senado de la República por el Centro Democrático de la mano de Iván Duque, futuro joven brillante con conciencia ambiental que desea sacar a Colombia de este lodazal.

Presidente Álvaro Uribe Vélez, yo sé escuchar y también sé dar las gracias.

Gracias por permitirme estar en la lista al Senado. Gracias por la oportunidad que me da, de poder aportarle desde ese espacio a la Nación.

P.D. Antes del secuestro del cual fui víctima en abril de 1999 por el ELN, llevaba un diario y de vez en cuando, consultaba la biblia. Un día encontré este mensaje y sentí que era para mí. En ese entonces pensé que se me iba a dar la oportunidad de viajar a Israel.

“He puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar…” Marzo 1999

Presidente quizás es ud el que ayudó para que la puerta permaneciera abierta.

@LeszliKalli

Publicado: diciembre 14 de 2017