Gracias, Egan, por su disciplina y por ser ejemplo para un país que es cuna de seres humanos que están muy por encima de los titulares publicados por la prensa todos los días.

Gracias, campeón, por su humildad y profesionalismo, virtudes que manifiestan la grandeza de una alma esforzada y laboriosa.

Gracias, Egan, por la nobleza de su proceder, decente y limpio, honesto y comprometido con el futuro. Que los jóvenes colombianos vean en usted el mejor testimonio de lo que debe ser la Colombia que nos merecemos.

Gracias, campeón, por su Fe y por su caballerosidad, por la manera como nos enseñó el pasado domingo en París, a través de una bendición inolvidable, el profundo sentido de la familia en la sociedad contemporánea.

Gracias, Egan, porque apenas comienza su gesta, esa que nos va a robar millones de lágrimas de afecto y de dicha a sus compatriotas, quienes lo saludamos con respeto, abrazando también a miles de niños para quienes usted es un héroe.

Gracias, campeón, por tanta calidad y por tanta categoría personal.

Hoy, Egan, además de celebrar su triunfo, celebramos a su familia: a don Germán, a doña Flor Marina y a su hermanito Ronald, porque ellos representan la esencia de su triunfo.

De igual modo, campeón, celebramos la presencia de Xiomy en su vida, una mujer que le ha acompañado en todo momento, como novia decente y comprometida con el porvenir de quien, Dios lo permita, continuará dejando huella en la historia del ciclismo mundial.

Con todo respeto: No quiero dejar de vivir estos días de gloria para el alma colombiana. ¡Bendito seas, campeón! ¡Bendito seas, Egan Arley Bernal Gómez!

¡Cesó la horrible noche; la libertad sublime; el bien germina ya!

#EganCampeónJovenMaravilla

@tamayocollins

Publicado: julio 31 de 2019