Se celebraron las elecciones presidenciales en Francia y se cumplieron todos los pronósticos. La segunda vuelta será entre el presidente Macron y la dirigente de derecha Marine Le Pen. El resultado de las votaciones favoreció al jefe de gobierno que busca un quinquenio más en el Elíseo.

Macron obtuvo el 28.4% mientras que su rival inmediata sacó el 23.4%. De acuerdo con los primeros sondeos, la intención de voto para segunda vuelta está perfectamente dividida. Macron 51% y Le Pen 49%. Estas dos semanas serán de infarto y, por primera vez en la historia de la familia Le Pen, uno de ellos, en cabeza de Marine, tiene opciones reales de ganar la presidencia. 

En 2002, el padre de la actual candidata, Jean Marie Le Pen logró un cupo en el ballotage, enfrentando al Jacques Chirac. En esa oportunidad, todos los sectores políticos cerraron filas en contra de Le Pen. La izquierda, enemiga acérrima de Chirac -conservador- se unió al bloque, con lo que el resultado fue aplastante: el 82% de los ciudadanos votaron para evitar la victoria de quien era visto como un político de extrema derecha y xenófobo.

Su hija Marine representa una derecha moderna, conectada con la ciudadanía y desprendida de discursos y mensajes extremistas. Su liderazgo es evidente y es muy posible que dé una sorpresa en la segunda vuelta prevista para el 24 de abril. 

Uno de los lunares de las elecciones fue la altísima abstención, ubicada en más del 26%, cifra que no se veía hace 20 años. Los niveles de participación electoral en Francia siempre han estado por encima del 80%.

El descontento ciudadano es la principal causa que analistas franceses identifican como la responsable de la baja participación en las elecciones. 

@IrreverentesCol

Publicado: abril 11 de 2022